Hay una imagen que no me abandona: un niño con ojeras hasta los pómulos, la cabeza ladeada hacia la ventana buscando una brisa, la mirada en otro sitio. Y sin embargo, está ahí. Llegó. Eso, aunque parezca poco, lo es todo.
Llevo años enseñando a varios niveles al mismo tiempo: los más pequeños, los de secundaria, los de preuniversitario. A todos los llamo niños, porque a efectos pedagógicos lo son, aunque algunos ya casi rozan los dieciocho años. Y lo que he aprendido con ellos no está en ningún manual de didáctica.
Lo que esos niños enfrentan antes de cruzar la puerta del aula es invisible para quien no lo vive. Horas sin electricidad, un calor que aplasta, el cuerpo que llega rendido antes de que empiece la primera clase. Y aun así vienen. Eso no es una estadística de asistencia: es un acto de resistencia silenciosa. Cuando veo que no me faltan, que vienen con ese cansancio pegado en la cara, entiendo que algo de lo que hacemos juntos vale la pena, aunque ninguno de los dos lo pueda nombrar del todo.
La otra dificultad es más profunda, y más difícil de resolver. ¿Cómo le transmites a un joven el valor del conocimiento cuando la vida que lo rodea parece demostrarle lo contrario? No es cinismo, es lógica de supervivencia. El que ve que el esfuerzo físico, la intimidación o el dinero fácil producen resultados inmediatos, y que el estudio no parece producir nada visible, está sacando conclusiones racionales de un entorno irracional. El maestro tiene que trabajar contra esa evidencia cotidiana armado solamente con la palabra y con años de paciencia acumulada.
Hay algo que los que vivimos los años setenta y los noventa sabemos bien: el conocimiento adquirido en condiciones difíciles no desaparece. Mi madre me daba la comida dormido para que no perdiera el alimento, y al día siguiente yo no recordaba si había comido. Esa generación que pasó por eso hoy son médicos, científicos, artistas, maestros. El esfuerzo no se perdió, aunque en el momento pareciera absurdo.
Hoy las carencias son distintas, pero no menores. La falta de papel llega a cancelar exámenes. Los padres, antes aliados naturales del maestro, ahora están desbordados con varios trabajos y más horas fuera de casa, y el niño que regresa al hogar no encuentra apoyo sino vacío. El maestro recoge eso también. Tiene que cubrir, con los recursos que tiene —a veces ninguno más que él mismo—, el hueco que deja todo lo demás.
Con los más pequeños la cosa se ve con más crudeza: se nota la debilidad física, el cansancio, la distracción que no es desinterés sino agotamiento. Y entonces el maestro tiene que ser también animador, tiene que llevarlos al parque, hablarles de arte, de la naturaleza, de que el mundo existe más allá del barrio y la pantalla. No siempre hay tiempo ni condiciones para eso, pero se intenta.
Lo más difícil, al final, no es enseñar gramática o matemáticas o inglés. Lo más difícil es mantener encendida en ese cerebro cansado la idea de que el futuro existe y que tiene algo que ver con lo que hace hoy. Que el conocimiento que construye ahora, con sueño y hambre y calor a veces, es la base de todo lo que viene. Que la libertad —si esa palabra significa algo— se construye también así, despacio, en un salón de clases donde a veces no hay luz.
Eso es lo que hace un maestro cuando todo falla. Que el niño venga. Que se quede. Que aprenda algo. Aunque se quede dormido a ratos.
Humberto. Maestro y observador de la realidad cubana.
Guía en La Habana. WhatsApp: +53 52646921
OTROS ARTICULOS DEL BLOG:
Disney y el desarraigo
https://habana-havana.blogspot.com/2026/05/suenos-desarraigo-disney-hollywood-migracion.html
Respeto y asimetria
https://habana-havana.blogspot.com/2026/05/soberania-intelectual-respeto-asimetria-cuba.html
Castigo al cubano de la isla
https://habana-havana.blogspot.com/2026/05/anatomia-castigo-soberano-profesor-cuba.html
Dignidad y resistencia
https://habana-havana.blogspot.com/2026/05/dignidad-resistencia-cuba-barreras-psicologicas.html
La ayuda que puede dar el turista
https://habana-havana.blogspot.com/2026/05/cuba-turismo-humanista-ayuda-directa.html
EEUU implosion.
https://habana-havana.blogspot.com/2026/05/implosion-hegemonica-anatomia-decadencia-eeuu.html
Cuba hoy . Mayo 2026
Trump, la locura
https://habana-havana.blogspot.com/2026/04/eeuu-politica-trump-noche-oscurantista.html
Cabezas de playa
https://habana-havana.blogspot.com/2026/04/cabezas-de-playa-ideologicas-cuba-eeuu.html
¿Relacion normal entre Cuba y EEUU?
https://habana-havana.blogspot.com/2026/04/vias-pragmaticas-relacion-cuba-eeuu.html
Nos acosa el cara palida
https://habana-havana.blogspot.com/2026/04/nos-acosa-el-carapalida.html
.jpg)
