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domingo, 10 de mayo de 2026

Cuba Ahora.

 Cuando el negocio debe pensar en mañana (y no solo en hoy)

Hoy me pasó algo que, aunque parece una simple conversación sobre comida, en realidad dice mucho sobre cómo están funcionando los negocios en Cuba.

Me encargaron organizar el menú para una pequeña celebración importante. Estamos hablando de más de 100 personas. Como es lógico, contacté con un restaurante para pedir presupuesto. Y la propuesta fue bastante sencilla: cobrar cada plato exactamente al mismo precio que aparece en la carta.

Es decir, como si uno entrara al restaurante, se sentara en una mesa y pidiera arroz, frijoles, carne, postre y refresco. Solo que, en este caso, no serían dos o tres personas, sino más de cien.


Y ahí fue donde me quedé pensando.

¿No debería ser más barato?

Creo que en casi cualquier parte del mundo, cuando un cliente garantiza un pedido grande y, además, la posibilidad de repetirlo varias veces al año, lo normal es negociar un precio especial.

Tiene toda la lógica del mundo, digo yo.

Si un restaurante sabe que hoy va a servir 100 comidas de una sola vez, que será para llevar, que el restaurante le quedará disponible, y que dentro de unos meses probablemente vuelva a recibir otro pedido parecido, ya no está ante un cliente ocasional. Está frente a una relación comercial estable.


Y eso vale mucho.


La propuesta

Entonces pensé en una idea que, siendo honestos, todavía no es muy común en Cuba.

En lugar de pagar siempre los precios habituales de la carta, propuse algo diferente: establecer un acuerdo a largo plazo donde el restaurante trabaje con un margen de ganancia razonable, por ejemplo un 30 %, y no al casi 80% como se hace en casi todos, a cambio de recibir pedidos recurrentes.


No se trataría de fijar un precio rígido para siempre, porque los costos cambian. Lo importante sería otra cosa: que el negocio aceptara ganar menos en cada operación individual, pero con la seguridad de vender más y con mayor frecuencia.

En otras palabras: ganar menos por cada pedido, pero ganar de forma constante.


El problema de pensar solo en el corto plazo


Y aquí está uno de los grandes retos de muchos negocios en Cuba.

Con frecuencia, la prioridad es obtener la mayor ganancia posible en el menor tiempo posible. Es comprensible: la incertidumbre es grande, los costos cambian y nadie sabe qué pasará mañana.

Pero esa misma mentalidad puede convertirse en una trampa.

Cuando los precios suben demasiado y cada negociación se vuelve difícil, muchos clientes terminan buscando otras opciones. El negocio gana mucho hoy, sí, pero no construye relaciones duraderas. Y sin relaciones duraderas, es muy difícil crecer.

Es como querer cosechar un árbol el mismo día que lo siembras.

La confianza también produce ganancias


En muchos países, las empresas entienden algo muy simple: la estabilidad tiene valor.

Un cliente que vuelve una y otra vez puede ser más importante que una venta aislada con un margen enorme. La confianza, la constancia y el buen trato terminan siendo tan valiosos como el propio producto.


Y la verdad es que esa forma de pensar también está empezando a abrirse paso en Cuba, poco a poco, conversación tras conversación.


Un cambio silencioso


Tal vez esta negociación no termine exactamente como la imaginé. Quizás el restaurante acepte, quizás no.

Pero lo interesante es que estamos hablando de otra manera de hacer negocios.

Una forma más madura, más estratégica y, sobre todo, más sostenible.


Porque un negocio no debería limitarse a sobrevivir unos meses. Lo ideal es que pueda mantenerse, crecer y convertirse en un aliado confiable para sus clientes.


Y eso, al final, beneficia a todos.


Así que sí, entre arroz, frijoles, postres y refrescos, hoy terminé pensando que en Cuba también estamos aprendiendo algo importante: a veces, la mejor ganancia no es la más grande, sino la que se repite en el tiempo.

viernes, 24 de abril de 2026

La Glaciación Política: Trump y la Marcha hacia la Noche Oscurantista

 


Donald Trump y su ejército atraviesan las fronteras de la soberanía, de la libertad, de la paz y la concordia, y llegan incluso a mundos distantes , no son vistos como un ejército invasor convencional, sino como una fuerza de extinción biológica y climática. Su influencia en nuestra realidad es casi absoluta, redefiniendo nuestras prioridades en segundos.


I. La Percepción de los "Reyes" Modernos


En el mundo de hoy, los líderes políticos y monarcas comienzan a percibir a los EEUU como la crisis definitiva de seguridad.

 De la Negación al Pánico: Inicialmente, los líderes modernos intentan racionalizar la amenaza como un fenómeno extremo o una nueva pandemia. Sin embargo, al ver que el "enemigo" no busca negociar, recursos ni territorio, sino la aniquilación de la memoria y la vida, la estructura diplomática mundial colapsa.


La Inutilidad del Poder Tradicional:

Los presidentes y corporaciones se dan cuenta de que sus armas nucleares, divisas y fronteras son irrelevantes contra una fuerza que no tiene el mínimo respeto por la vida humana. La percepción pasa de la rivalidad política a una sumisión total ante la necesidad de supervivencia.

El Colapso de la Civilización

La influencia de los EEUU al "conquistar" nuevos lugares en la actualidad no deja colonias, sino vacíos existenciales, así lo ha hecho en Siria, Libia, Iraq, Afganistan, Yemen, Haiti.

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 Efecto de Reclutamiento Infinito:

Cada ciudad que cae hoy —con sus millones de habitantes— se convertiría en un depósito masivo de trabajadores , y soldados irregulares para atacar a vecinos insumisos. La "trama" del mundo cambia de una economía de consumo a una de resistencia desesperada donde el mayor peligro es tu propio vecino caído.


 Apagón Tecnológico y Climático:

Su sola invasión trae el robo de recursos naturales, empeoramiento de condiciones de vida por no haber aceptado la rendición a tiempo. En el mundo de hoy, esto significa el colapso de la red eléctrica, el deterioro de los suministros de agua y la muerte de los centros de datos. Como ha sucedido en los países mencionados y quedarían a oscuras, incomunicados y aislados en pequeñas bolsas de resistencia si la hubiera


Consecuencias de la Conquista Mundial


Si Trump lograra su objetivo , las consecuencias serían terminales:

 1. Su objetivo no es gobernar, sino borrar el recuerdo . En la era de la información, esto significa la eliminación de todo registro digital, artístico y biológico de los paises del tercer mundo. Sería un mundo en silencio absoluto.

 2. Un Ecosistema Muerto: La conquista traería una "Larga Noche" permanente. La agricultura se volvería imposible, afectando no solo a los humanos, sino a toda la flora y fauna, dejando regiones enteras en las rocas de donde extraer sus minerales raros.

 3. La Esclavitud de la Voluntad: No habría ciudadanos, solo cáscaras vacías. Los "personajes positivos" —los defensores de la libertad y la ética— verían con horror cómo la individualidad desaparece para formar parte de una mente colmena controlada por los Trumps, LOs Zuckerberg, los Musks.


La Visión de los luchadores


Para los héroes modernos, los científicos, los humanistas, los defensores de la vida, los ejércitos de los paises poderosos representan la inevitabilidad del vacío. Mientras que otros reyezuelos y dictadores buscan el poder (lo cual implica que los humanos sigan vivos), Trump representa el cero absoluto. La influencia en su moral sería devastadora: la lucha ya no sería por "un mundo mejor", sino por el simple derecho a existir, aunque sea en la miseria.

La presencia de losejercitos de EEUU, e incluso en una posible OTAN sumisa hoy, convertiría nuestras ciudades en necrópolis y nuestras aspiraciones en un recuerdo congelado. No habría "mañana", solo una noche uniforme.


Resumen:


El Descenso del Mundo hacia la Noche Oscurantista

Ya no es una advertencia. Ese frágil entramado de leyes internacionales y consensos democráticos que protegía la civilización, ha sido perforado. El imperialismo, desde su epicentro de poder en Washington, ha iniciado su marcha definitiva. Lo que estamos presenciando no es un cambio de administración, sino una glaciación política que amenaza con sumergir al planeta en una era de tinieblas, represión y despojo sistemático.


Desde el despacho oval, la figura del líder actúa como el soberano. Su mirada es gélida y su objetivo es claro: la aniquilación de la memoria histórica. Busca borrar el rastro de la humanidad, este nuevo orden busca extirpar la verdad, la ciencia y la cultura crítica. Para este poder, el conocimiento es el enemigo; la oscuridad informativa es su hábitat natural.

Bajo su mando, la realidad se congela en una única narrativa autocrática. La prensa, los intelectuales y los "personajes positivos" que aún defienden la luz de la razón, son vistos como obstáculos que deben ser silenciados o convertidos en ecos vacíos de su propia voluntad.

Una Maquinaria de Saqueo y Acero

El ejército estadounidense ha dejado de ser una fuerza de defensa para convertirse en la legión que recorre el mapa global. No vienen a liberar; vienen a recolectar. Allí donde ponen un pie, la soberanía nacional se marchita. Las invasiones actuales no buscan "democracia", sino el control absoluto de los recursos —el saqueo del siglo XXI—. Es una conquista extractiva donde los países son desvalijados de su riqueza para alimentar la maquinaria del "Norte", dejando a su paso sociedades zombis, sin capacidad de reacción económica.

  Cada nación que sucumbe al miedo o a la presión económica es asimilada. EEUU no necesita convencer; simplemente resucita las peores tendencias autoritarias de cada región para que sirvan a su propósito, expandiendo su ejército de leales sin voluntad.

Al romper con la OTAN, desconocer tratados climáticos y burlar los pactos de derechos humanos, EEUU ha dejado al mundo sin defensas colectivas.

Los antiguos aliados, se encuentran aislados en sus propios castillos, temblando ante la tormenta. Al romper estas uniones la desconfianza entre naciones es el combustible que congela la resistencia.


Si el mundo no despierta ahora, la noche oscurantista que se avecina tendrá consecuencias definitivas:

 1. La Represión como Norma: Un mundo donde el disenso es castigado con el frío del ostracismo o la fuerza bruta de los "espectros" militares.

 2.El Saqueo Planetario: Una economía de rapiña donde el bienestar de las mayorías es sacrificado para sostener el ego y el poder de un solo trono.

 3. El Fin de la Esperanza: Una vez que la la noche se asiente, no habrá nuevas generaciones; solo habrá súbditos en un planeta , sin pasado que recordar ni futuro por el cual luchar.

El cielo se ha oscurecido y el aire se ha vuelto irrespirable. La pregunta no es cuándo llegará el turno de cada cual , sino si quedará alguien con suficiente calor en el alma para enfrentarlo antes de que la noche sea total.


https://habana-havana.blogspot.com/2026/04/cabezas-de-playa-ideologicas-cuba-eeuu.html



https://habana-havana.blogspot.com/2026/05/fachadas-guerra-fria-dallas-habana.html


jueves, 19 de marzo de 2026

NUESTRO SUFRIMIENTO NO LOS HACE TRIUNFADORES

Cuba: La Lucha Eterna de un Pueblo Imperecedero – Nuestro Sufrimiento no es su Victoria 

 (pero le da esperanzas al mal)








Los cubanos hemos sufrido mucho por esta batalla entre el bien y el mal. Cada uno identifica al mal y al bien, pero no hay nada preciso. Puedo hablar en primera persona, pero no lo haré por cuestión de dignidad, que a veces duele.

Hemos pasado hambre. Hemos tenido que rogar por ayuda a los que nos dieron la espalda. Hemos tenido que trabajar por centavos o incluso por un jabón. Nos han envenenado la comida, nos han rociado epidemias, nos han tumbado aviones con gente joven y prometedora en ellos, nos han negado medicamentos para tratamientos tan sensibles como el cáncer por solo mencionar uno. Nos hemos endeudado hasta los huesos y no sabemos cómo pagar no digo ya la deuda sino los intereses, porque cada paso que se da en una dirección nos lo sabotean. Han confiscado cuentas en bancos extranjeros, un dinero hecho con sangre y sudor. La lista sería interminable.

Pero nuestro sufrimiento no los hace vencedores. Nuestro sufrimiento tiene múltiples orígenes, y todos generados por la codicia y el ego de los poderosos, por la manipulación de un pueblo enorme de corazón y que quizás se esté convirtiendo en algo diferente en lo que queríamos convertirnos, pero que nunca desistirá en ser mejor y diferente a la decadencia de principios en que se está llenando el mundo.

En todo caso la nueva realidad que se abre en la Cuba de hoy hace renacer las esperanzas del mal.

Y aunque no sirva de nada decirlo en el universo actual, a veces es importante hasta gritarlo: Si, somos pobres, muy pobres, pero no de alma.

MIEDOS 2023

LEYENDO EL PERIODICO EL PAIS

CONFESIONES 

MEDIACION SOBRE CUBA

KABUL-HABANA . LECCION DE HISTORIA


domingo, 1 de marzo de 2026

MENTES COLONIZADAS . LA BATALLA

 

La Batalla Silenciosa por Nuestras Mentes:  Reconocer y Resistir la Colonización Mental

No se trata de rechazar el mundo. Se trata de no permitir que el mundo nos reemplace.



Hay una guerra que no aparece en los noticieros. No hay tanques, no hay soldados, no hay invasiones visibles. Pero sus efectos son profundos y duraderos: la colonización mental, ese proceso silencioso mediante el cual una sociedad deja de confiar en sí misma y comienza a mirarse con los ojos de otros.

No es teoría. Es algo que vemos cada día: en el joven que siente vergüenza de su acento, en el adulto que repite "aquí nada funciona" como mantra incuestionable, en la familia que considera automáticamente superior todo lo que viene de afuera. Es la erosión lenta de la capacidad de pensar, crear y decidir por cuenta propia.

Las Diez Señales de una Mente Colonizada

Reconocer el problema es el primer paso para combatirlo. Una mente colonizada muestra estos patrones:

  1. Pérdida de confianza en los saberes locales – Desconfiar sistemáticamente de lo que producimos nosotros mismos.
  2. Idealización de lo extranjero – Asumir que lo de afuera es mejor por definición, sin análisis.
  3. Internalización de jerarquías – Aceptar como natural nuestra supuesta inferioridad cultural.
  4. Apatía política – Resignación ante las decisiones que nos afectan.
  5. Búsqueda constante de validación externa – Necesitar aprobación foránea para valorar lo propio.
  6. Desconexión con la propia historia – Ignorancia o desprecio por nuestro pasado.
  7. Falta de creatividad – Limitarse a copiar modelos externos sin adaptarlos.
  8. Inseguridad cultural – Vergüenza de tradiciones, estética o expresiones locales.
  9. Consumo acrítico de medios externos – Absorber narrativas globales sin cuestionamiento.
  10. Resignación ante las desigualdades – Aceptar como inevitable lo que debería indignarnos.

Cómo Se Fabrica el Daño

La colonización mental no ocurre por accidente. Se construye metódicamente a través de varios canales:

La educación que desvaloriza las narrativas locales y enseña la historia desde perspectivas ajenas. Los medios de comunicación que normalizan modelos de vida importados. Las élites económicas que replican patrones externos por conveniencia. Una cultura de consumo que privilegia lo global sobre lo local.

Pero hay algo más profundo y contemporáneo: los algoritmos. Hoy la colonización simbólica entra por las redes sociales, por los contenidos virales, por las burbujas informativas que nos muestran el mundo según intereses que no controlamos. El control ya no se logra con censura; se logra con saturación dirigida.

Diez Estrategias Prácticas de Resistencia

Aquí está el núcleo del asunto. No podemos quedarnos en el diagnóstico. Necesitamos acciones concretas:

1. Educación Crítica (No Memorística)

Objetivo: Formar criterio, no repetidores.

2. Producción Cultural Propia (No Solo Consumo)

El problema: Consumir cultura extranjera sin producir la propia.

3. Independencia Informativa

Riesgo: Monopolio narrativo externo. Si no cuentas tu historia, otros la contarán. Y raramente te favorecerá su versión.

Quien controla el relato moldea la percepción.

4. Valorar lo Nacional Cuando Tiene Calidad

No se trata de defender lo local por patriotismo ciego. Se trata de reconocer excelencia donde existe, sin complejos ni prejuicios.

5. Revalorización Práctica de la Historia

No como propaganda, sino como comprensión profunda.

Sin memoria histórica, la identidad se vuelve reemplazable. Somos lo que recordamos ser.

6. Alfabetización Mediática y Digital

Hoy la colonización simbólica entra por algoritmos. Necesitamos:

  • Entender cómo funcionan las redes sociales
  • Identificar manipulación emocional en contenidos virales
  • Evitar burbujas informativas
  • Reconocer cómo nos rastrean y perfilar

El control contemporáneo no se logra con censura; se logra con saturación dirigida de contenidos.

7. Autoestima Cultural Sin Chauvinismo

Podemos admirar lo ajeno sin despreciarnos. Podemos valorar lo nuestro sin despreciar a otros.

8. Lenguaje y Narrativa Propia

Nombrar el mundo es una forma de poseerlo. Cuando importamos acríticamente términos y conceptos, importamos también las formas de pensar que los crearon.

9. Espacios Comunitarios Reales

Comunidad fuerte = identidad resistente.

El Elefante en la Habitación: La Contradicción Entre Discurso y Acción

Aquí viene un tema incómodo que debemos abordar con honestidad brutal.

He conocido personas en radio y televisión que se expresan de una manera delante de la cámara o el micrófono, y de otra forma —a veces hasta opuesta— en ambientes públicos. Es obvio que sus mensajes y textos cuando están trabajando suenan huecos y vacíos.

Cada reunión, cada congreso, cada seminario analiza estos temas y los formula magníficamente. Pero entre el discurso y la práctica hay un abismo. Se nota la apatía, la falta de iniciativas genuinas más allá de las consignas.

No basta con hablar de identidad cultural si luego promovemos contenidos mecánicos, sin emoción implícita, sin verdadera conexión con lo que decimos representar.

La colonización mental también se combate con coherencia. Con autenticidad. Con hacer realmente lo que decimos creer.

La Verdad Incómoda: No Todo Viene de Afuera

A veces atribuimos todo a influencias externas cuando la realidad es más compleja:

  • La desigualdad interna erosiona la autoestima colectiva
  • El sistema educativo a menudo no fomenta pensamiento crítico
  • Las élites locales replican patrones coloniales por conveniencia
  • La falta de oportunidades hace que lo externo parezca la única salida

No todo viene de fuera. A veces somos nosotros mismos quienes mantenemos las cadenas.

La Idea Central: Colonización No Es Imposición, Es Renuncia

Esta es la clave para entenderlo todo:

Ninguna cultura desaparece porque otra exista. Desaparece cuando deja de:

  • Crear
  • Pensar críticamente
  • Narrarse a sí misma
  • Confiar en su valor

Un país no pierde su identidad porque otros influyan. La pierde cuando deja de pensar, crear y decidir por sí mismo.

El Riesgo de la Cultura Museo

Hay una trampa sutil: convertir la identidad cultural en folclor congelado, en espectáculo turístico, en cliché autoparódico.

Cultura colonizada: Reduce la identidad a estereotipos simplificados, adapta tradiciones para complacer expectativas externas, convierte lo auténtico en producto comercial.

Cultura viva: Evoluciona sin diluirse, dialoga con lo contemporáneo, mantiene profundidad más allá de los clichés.

Si una cultura se reduce a caricatura turística, pierde complejidad. Y esto afecta tanto la percepción externa como la autoimagen nacional.

La cultura debe evolucionar o se vuelve museo. Y un museo es un espacio para lo muerto.

Lo Que Podemos Aprender de Quienes Han Resistido

Hay países que han logrado mantener identidad cultural fuerte en medio de la globalización. Sus estrategias comunes:

  1. Control del ecosistema informativo – No censura, sino promoción activa de plataformas y narrativas propias
  2. Producción masiva de cultura contemporánea – Identidad que se vuelve moderna sin dejar de ser auténtica
  3. Educación patriótica con excelencia técnica – Orgullo cultural combinado con competencia global
  4. Protección simbólica del idioma – Adaptación, no sumisión lingüística
  5. Soft power con identidad propia – Exportar cultura para fortalecer autoestima interna

Cómo Aplicar Esto en la Vida Diaria

Todo esto puede parecer abstracto. Bajémoslo a tierra:

Nivel personal:

  • Cuestionar lo que consumimos mediáticamente
  • Valorar lo local con criterio, no por obligación
  • Conocer nuestra historia real, con matices
  • Consumir medios diversos, no solo mainstream

En la educación:

  • Enseñar a detectar sesgos mediáticos
  • Comparar narrativas históricas de distintas fuentes
  • Analizar publicidad y sus mensajes implícitos
  • Debatir estereotipos culturales

En el trabajo cultural:

  • Crear contenidos que reflejen vida cotidiana real
  • Evitar la caricatura y el cliché
  • Promover orgullo sin propaganda
  • Reconocer contradicciones sin autodesprecio

La identidad comienza en casa. En las pequeñas decisiones diarias. En lo que consumimos, en lo que creamos, en cómo nos narramos a nosotros mismos.

Conclusión: La Resistencia Comienza Hoy

La colonización mental es real. Sus efectos son profundos. Pero no es inevitable.

Cada vez que cuestionamos una narrativa importada, cada vez que valoramos genuinamente un logro propio, cada vez que creamos algo desde nuestra realidad, cada vez que enseñamos a pensar críticamente, estamos resistiendo.

No se trata de nostalgia. No se trata de aislamiento. No se trata de superioridad.

Se trata de dignidad cultural. De mantener la capacidad de mirarnos con nuestros propios ojos. De construir un futuro donde seamos protagonistas de nuestra propia historia, no extras en la película de otros.

La pregunta no es si podemos resistir. La pregunta es si tendremos el coraje y la coherencia para hacerlo.

La batalla por nuestras mentes ya comenzó. ¿De qué lado estamos?


La verdadera resistencia no es rechazar lo externo. Es desarrollar una cultura capaz de dialogar sin diluirse. Capaz de crear sin copiar. Capaz de evolucionar sin traicionarse.

Mentes colonizadas

 Hay una tragedia mayor que la invasión militar de un país: la invasión mental de sus ciudadanos. 



En medio de la crisis regional, duele ver compatriotas celebrando las amenazas de Washington como una salvación. A estas personas es necesario hablarles con brutal honestidad: son las grietas del dique por donde se cuela el agua que terminará ahogándonos a todos. Abrirle la puerta al invasor es un suicidio, no una liberación. 

El primer error de la mente colonizada es creer que Estados Unidos viene a poner orden para luego irse.

 La historia demuestra todo lo contrario. Cuando una potencia entra por la fuerza, no lo hace para cambiar el gerente, sino para quedarse con la empresa. ¿Llegó la democracia a Irak o la prosperidad a Libia? No. Llegó el saqueo y la devastación.

 El invasor no viene a salvarte de tu presidente, viene por tu petróleo, tu litio y tu agua. Y cuando se lo lleven, estarás en las mismas condiciones, pero ahora sin país. 

Esperar dignidad de quien históricamente ha asfixiado la región es un síndrome de Estocolmo geopolítico. Es la lógica de creer que si sonríes, el abusador dejará de golpearte. 

La violencia imperial no distingue entre buenos ciudadanos y rebeldes. Para el capital transnacional, todos somos prescindibles. Creer que por apoyar la invasión te sentarán a la mesa de los vencedores es una fantasía infantil. Te dejarán, si acaso, recogiendo las migajas. 

 El gobierno es temporal, la nación es permanente. Desear que invadan tu tierra por odiar a un líder político es como incendiar tu casa con tu familia dentro solo porque no soportas al padre.

 El líder quizás caiga, pero las bombas, el hambre y la destrucción las pagarán tú, tus hijos y tus nietos. Pedir intervención externa es renunciar a la adultez política y admitir que somos incapaces de resolver nuestros propios problemas. Si el dique se rompe, el agua no seleccionará a quién ahogar.

 La invasión es una aplanadora que no respeta ideologías. Entender esto no te obliga a amar a tu gobierno, sino a defender tu suelo. En una colonia no hay ciudadanos, solo súbditos. Y a los súbditos nunca les va mejor, porque aplaudir las cadenas no te hace libre.

Humberto. Tours en la Habana. Historia, Arte, Sociedad. WhatsApp+5352646921  

Instagram: humberto_habana

CUBA. TRUMP. BLOQUEO PETROLEO DIARIO

 30 enero








Diario — Día 1

Después del día uno de que Trump decidió bloquear a Cuba en todos los sentidos con el petróleo y sancionar a los países que directa o indirectamente suministren petróleo a Cuba, la primera reacción que tuve fue enviar un mensaje por WhatsApp a los amigos por ahí para despedirme. Les dije que si desaparecía, no se preocuparan: que sencillamente, posiblemente, la compañía telefónica no tuviera petróleo, que Cuba no tendría petróleo.

Puede parecer un poco anticipado. Puede sonar exagerado. Pero realmente estas experiencias las vivimos, y nos sorprendieron ya varias veces en la historia de Cuba.

En mi generación, la primera sorpresa grande fue cuando desapareció la Unión Soviética y comenzó el Período Especial. Todo lo que vivimos después fue terrible. Lo que pasa es que en ese momento pensábamos que el problema iba a durar un tiempo, que no iba a ser tan dramático. ¿Por qué? Pensábamos que el gobierno podía encontrar una solución.

Pero claro, existía ya una ley Torricelli y, varios años después, vino la ley Helms-Burton, que eliminó casi toda probabilidad de solucionar. Pasamos muchos años comiendo muy mal, con grandes apagones… y aun así persistíamos. Pero sí existió una figura como Fidel Castro. Fue una presencia constante, una brújula emocional en medio de tanta incertidumbre.

Y luego, hasta que en el 1998, 1999, surgió Chávez en Venezuela, hubo una esperanza. Esa esperanza nos hizo resistir, quizás dos años más, hasta que Chávez estuvo bien consolidado como para comenzar a venderle petróleo a Cuba primero y después enviarlo en situaciones de mucha emergencia.

Después vino la pandemia —la reciente, entre 2019 y 2021— y nuevamente quedó la economía cubana en cero. El gobierno se gastó todo el dinero manteniendo una población de casi 11 millones de personas en sus casas, alimentándolos. Inclusive en aquella época no había grandes problemas con el petróleo y por lo tanto no hubo apagones tan severos, pero el Estado se quedó sin dinero. Terminó la pandemia y Estados Unidos aprovechó la situación, supo todo esto y apretó aún más.

Y entonces, los dos primeros 20años posteriores a la pandemia fueron los de grandes emigraciones —el 20, el 2021, el 2022— hacia Estados Unidos y todas las crisis que sabemos que hoy existen.

Sé que no va a alcanzar por muchas precauciones que tomemos, por mucho que almacenemos, por mucho que nos preparemos. Las circunstancias pueden ser terribles. Muchas personas pueden morir si se mantienen las condiciones tal como están.

Pienso que mi mamá puede morir por la edad, por las enfermedades.

Me acuerdo que en todos estos tiempos, sobre todo en el 1994, hubo dengue de todas las maneras posibles, pero también neuropatías, que todavía las personas arrastran hoy en día, como arrastramos hoy en día el chikungunya, que coincidentemente vuelve a aparecer en un momento de crisis.

En mi opinión, la CIA está haciendo un muy buen trabajo, pero bueno… es una opinión que solamente indica la experiencia, no la realidad.

Y, en fin, ese fue el primer día. Realmente hizo un frío muy fuerte, no pude casi dormir y me levanté todo alterado al día siguiente por falta de sueño, por preocupación, por angustia.

Y eso, que alguien poderoso decidió que no hay reglas.

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Dia 3-4 (en febrero)  


La gente ha perdido el sentido del peligro. Están como si nada, al menos la gente que yo veo. El que cocinaba con electricidad ahora compra carbón sin mayor preocupación. La gente está muy relajada. No tienen sensación del peligro, de lo que pueda pasar. Aunque lo hayamos vivido otras veces, esta vez no es lo mismo.

Hace mucho frío en La Habana estos días, lo que empeora la sensación. Estamos encerrados en las casas con este frío intenso. Son días grises. Todo tiende a la tristeza y la depresión. Pero la gente no la veo realmente muy preocupada.

Hay un gran contraste entre todo lo que se ha dicho hasta ahora y la realidad actual. Todavía había personas que decían que el bloqueo no existía. De repente esto ha sido como un mazazo.

Es similar, supongo, a los venezolanos que creían que Trump no estaba por el petróleo sino por la libertad de Venezuela. Se lo creyeron y ahora es un golpe duro, porque realmente está solamente por el petróleo. Lo mismo ha pasado ahora: se dan cuenta de que es el cierre total. Ya no tienen excusa para decir que no hay bloqueo.

Internacionalmente no veo mucho movimiento. El mundo... es una situación muy compleja. Cuba apostó por el BRICS porque se ha vendido como una plataforma de multilateralismo. Esta es la primera prueba importante del BRICS para demostrar si realmente el mundo puede ser multipolar o no, y para tomar las medidas necesarias.

Si no actúan, van a arrastrar este estigma toda la vida. Dondequiera que vayan, donde se paren, siempre habrá quien les eche en cara la pasividad y el haber abandonado a Cuba.

Por lo demás, cierro por hoy.

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Días 5 al 8 – Después del bloqueo petrolero Americano


Ya empezaron a tomarse medidas más fuertes: limitación del transporte, restricciones en hospitales, ajustes en las conexiones básicas. Lo que ha pasado otras veces.

Me ha sorprendido, independientemente de que es una situación dramática, la cantidad de cosas que se han ido haciendo para prevenir algo parecido. Por eso era algo que tarde o temprano pasaría con Cuba. No solamente por el conflicto directo que tiene Estados Unidos con nosotros, sino por cómo va el mundo. Hay muchas guerras, muchos conflictos, sube el precio del combustible. Los acuerdos, por ejemplo, para que Rusia nos enviara petróleo ahora son casi imposibles de concretar porque no se le da paso por el Mediterráneo, por el Mar Negro. Sería casi imposible.

La gran sorpresa, que sucedió con la pandemia y ahora vuelve a suceder, es que se empezó a distribuir gas licuado. Llegó un barco de nombre Sandino del que no se sabe cómo obtuvo petróleo ni de dónde vino. El silencio tiene que ser porque hay cosas que para lograrlas deben mantenerse ocultas, el famoso dicho de José Martí.

En Estados Unidos están preparando el banquete de bodas. Aquí la gente ya tiene un poco más de conciencia después de los primeros días, pero sin sustos, sin miedo.

Un día como hoy les puedo decir: no creo que vaya a haber invasión militar. Sería un desprestigio total. Habría que orquestar una manipulación, y algo orquestado así ya nos tendría atentos. Surgió un grupo que se llama "Desde el Cuartico" o algo así. No sé cuántos serán, creo que tres o cuatro. Enseguida los identificaron y los sacaron de circulación. Trabajando para el enemigo no hay manera de que puedan quedarse activos.

La mayoría de las actividades se cancelaron. Sobre todo para que los trabajos sean de lunes a jueves, dejando viernes, sábado y domingo la energía para las casas.

Una de las cosas que me ha sorprendido es la cantidad de paneles solares que están instalando. No ya para suministrar electricidad en grande, sino en casas de maestros, de médicos, en el campo, en consultorios de familia, en escuelas. Lugares donde es difícil llevar la electricidad por cables y postes. Están entrevistando a los beneficiados y están muy contentos. No es lo mismo 12 horas sin electricidad que dos. Dicen que incluso en días nublados pueden cargar perfectamente en cuatro horas.

Los afortunados que tienen familia en el extranjero con dinero pueden comprar sus paneles solares y tener electricidad para cocinar y otras necesidades.

Hasta el día de hoy, independientemente de que existen preocupaciones—a nivel gubernamental bastantes, se nota por el tono de las palabras—también hay relax todavía. Estamos totalmente calmados.

Donde se nota es en el servicio de los hospitales y supongo que en los próximos días en los alimentos. No en la producción, sino en que lleguen a la ciudad, porque aunque hay muchos autos eléctricos y cosas que facilitan el transporte, inevitablemente le van a subir el precio. Ya sabes cómo son los revendedores.



 

miércoles, 18 de febrero de 2026

LA ONU CONTRA EL BLOQUEO A CUBA

 La Asamblea General de la ONU acaba de pedir por trigésimo tercera vez consecutiva el fin de uno de los crímenes más longevos de Estados Unidos: el bloqueo económico, comercial y financiero a Cuba impuesto hace 65 años.

La resolución presentada por La Habana obtuvo 165 votos a favor, 7 en contra y 12 abstenciones, y me parece necesario enumerarlos a todos para que les conozcamos de cara. Antes de hacerlo, aclarar para quienes todavía no lo tienen claro.

El embargo a Cuba contempla no solo un veto para comerciar con ese país, sino también sanciones a todo aquel que se atreva a hacerlo. No pueden comprar medicinas porque Estados Unidos sanciona a quien se las vende, no pueden comprar maquinaria, fertilizantes, gasolina, no pueden enviar dinero y quien les lance un salvavidas queda bajo la amenaza de ser castigado.

Todo ello complica la logística, la encarece, eleva los riesgos y, en última instancia, termina generando un descontento interno que, en el imaginario maiamero, podría finalmente llevar a un cambio de régimen. Y así, por más de 60 años ya.

 Votos a favor del bloqueo ayer en la ONU, en orden alfabético: Argentina, Hungría, Israel, Macedonia del Norte, Paraguay, Ucrania y Estados Unidos. El resto de los 165 países del mundo votaron en contra del bloqueo. El año pasado la resolución logró 187 votos favorables y solo dos en contra: los de Estados Unidos e Israel.

 Este año una docena de países modificó su postura, no vaya a ser que se enfade Donald Trump. El muy soberano Ecuador de Daniel Novoa, por ejemplo, ese país que hace 13 años le dio asilo político a Julian Assange, ayer no se decidió a votar en contra de asfixiar a una isla que tiene a unos 1200 kilómetros de distancia. La lunático libertaria argentina de Javier Milei, atada de manos y pies al FMI, y a Donald Trump como mínimo hasta el año 2027, también se sumó a la moción.

 La posición de distintos países respecto al embargo de Cuba es una suerte de prueba de fuego de su humanidad. Esta imagen es un espejo que cada país debería ponerse delante para ver si se es cómplice voluntario y consciente de un crimen contra la humanidad o no. Afortunadamente, la abrumadora mayoría de los países del mundo no lo son, y eso da una pequeña esperanza, aunque el hecho de que este año sea el que más países votaron a favor, por más que fueran solo siete, también da una idea de hacia dónde nos dirigimos y de quién está al frente del imperio.

Estados Unidos miente y lo hace todo el tiempo.

 No es que Estados Unidos quiera matarte porque eres terrorista. Estados Unidos te dice terrorista para poder matarte. O sea, Estados Unidos justifica sus acciones inventándote blancos en la espalda. Las armas de destrucción masiva que supuestamente estaban en Oriente Medio nunca se encontraron. ¿Por qué? Porque no existían.

Lo que sí encontraron fue oro, fue petróleo y otras riquezas que se robaron. Lo mismo ha pasado en todos lados. Estados Unidos te inventa mentiras, te justifica una invasión, va, te saquea hasta los dientes, te deja blanco liso, pelón y pobre. y después todavía te cobra para reconstruirte.

Estados Unidos mintió sobre Yugoslavia, mintió sobre Irak, mintió sobre Libia, mintió sobre Siria, mintió sobre Afganistán, mintió sobre Sudán, mintió sobre Somalia, mintió sobre Líbano, mintió sobre Ucrania, luego les mintió  al mundo sobre Rusia, luego mintió sobre Palestina, luego mintió sobre Irán, ahora acaba de mentir sobre Venezuela y ahora está mintiendo sobre Cuba otra vez. O sea, históricamente Estados Unidos lo que hace es mentir, mentir, mentir.

 Entonces, bajo este contexto histórico, real, material, comprobable, con datos históricos, es donde, repito, cualquier persona que pida una invasión de Estados Unidos a su país es un traidor a la patria. De nuevo, no es un juicio moral, no lo estoy diciendo como es algo que yo crea que está bien o crea que está mal.Ees por motivos históricos.

Si históricamente Estados Unidos ha mentido sobre todos estos países para justificar su invasión, una persona que pida invasión de Estados Unidos es por lo menos un idiota. y si no es un idiota, sabe de historia, peor todavía, es un traidor a la patria, porque lo que está haciendo es condenar a su país al mismo destino que Yugoslavia, a Irak, Libia, Siria, Afganistán y continúa la lista por delante.

Por eso hay que tener muchísimo cuidado, porque justo ahora que Estados Unidos está en su momento más débil, está perdiendo el hegemón internacional, está pasando por una crisis de gobernabilidad, su presidente tiene 63% de desaprobación. Esta es una catástrofe política y económica en Estados Unidos. Por supuesto, están viendo de dónde agarrarse para sobrevivir. Entonces se van a ir por las presas más fáciles, por los países más débiles, por los lugares donde puedan robar recursos para continuar sobreviviendo un ratito más, pero a nosotros nos toca resistir.

martes, 17 de febrero de 2026

¿Por que Cuba peligra?

 Cuba peligra porque sigue siendo peligrosa para el imperio. 



La reacción ha mantenido el doble discurso de Cuba como una pobre isla en el olvido y, simultánea y contradictoriamente, como el supuesto núcleo logístico más importante desde donde se controlan por influjo psíquico a todas las izquierdas del mundo. Pero lo cierto es que hoy no es ni una ni la otra, sino algo aún más peligroso para el régimen imperial. 

Sí, desde la revolución Cuba ha sido la gran piedra en el zapato del imperio, en su fortaleza militar y económica, repeliendo la invasión sudafricana de Angola, contribuyendo así a la mismísima caída del régimen de apartheid en Sudáfrica, enviando ayuda militar a Argelia, Mozambique, Etiopía o Siria para repeler los ataques sionistas, y hasta la fecha, enviando médicos donde el imperio solo envía bombas, incluida paises como México y Brasil, que no se nos olvide.

 Una revolución y en el sentido más puro, irradiando revolución al mundo entero. Esto, algo que el imperio buscó quebrantar a toda costa, intentando invadir Cuba en Playa Girón, 634 intentos de asesinato a Fidel Castro, asesinando a Che Guevara, introduciendo la fiebre porcina y otras plagas para exterminar al ganado y a la siembra, ejecutando bombardeos terroristas en hoteles, cines y centros públicos cubanos. Y claro, el bloqueo genocida, ese que están empeñados en decir que no existe, pero que el propio Departamento de Estado de Estados Unidos lo reconoce desde 1960. 

Cito del memorando fundacional: "Hay que poner en práctica todos los medios para debilitar la vida económica, negándole a Cuba dinero y suministros con el objetivo de provocar hambre, desesperación y el derrocamiento del gobierno".

 Hoy Trump amenaza con un bloqueo naval total contra Cuba, guerra abierta, prohibiendo la exportación de petróleo al pueblo cubano. Todo porque Cuba sigue siendo peligrosa, en el terreno más vital, el del ejemplo de dignidad en pie. Pero se olvidan que la revolución no es un gobierno, un líder o un himno, es un pueblo entero que sigue sosteniendo a la patria a pesar de la muerte, entendiendo que ceder en la patria es, ahí sí, la muerte. 

martes, 10 de febrero de 2026

El paraíso según algunos cubanos.



 Hay una escena que se repite demasiado. Alguien llega de viaje y cuenta que en tal país “hay de todo”. Que los supermercados están llenos, que hay marcas, que hay ofertas, que hay luz constante, que no hay colas interminables. Y entonces alguien dice, casi en un suspiro: “Eso es un paraíso”.

Pero vale la pena detenerse ahí.

¿Paraíso en comparación con qué? ¿Y para quién?

Porque cuando una sociedad vive durante años en condiciones de escasez por un bloqueo económico por la potencia mas rica del mundo y por 65 años, el umbral de lo que considera bienestar se desplaza. El simple hecho de poder entrar a un mercado y elegir entre tres tipos de leche en lugar de ninguno se convierte en símbolo de prosperidad. La abundancia relativa, vista desde la carencia absoluta, se percibe como milagro.

Sin embargo, para quienes nacieron y crecieron en Haití, República Dominicana, México o Brasil, la palabra “paraíso” tiene otro peso. No se mide solo en estantes llenos.

La ilusión de la abundancia

Desde fuera, el escaparate deslumbra. Supermercados iluminados, centros comerciales, cadenas internacionales. Eso es lo visible. Y lo visible construye narrativa.

Y esto me lo han contado los turistas con los que trabajo: 

Pero dentro de esos mismos países hay barrios donde la gente no compra en esos supermercados porque no puede pagar lo que venden. Hay trabajadores que, aunque los estantes estén llenos, viven al día. Hay familias que trabajan dos empleos y aún así no llegan a fin de mes. Hay zonas donde la violencia, el narcotráfico o la corrupción son parte del paisaje cotidiano.

El supermercado lleno no elimina la desigualdad. Solo la disimula mejor.

En Brasil, por ejemplo, conviven urbanizaciones de lujo con favelas que carecen de servicios básicos. En México, el acceso a bienes no ha erradicado la inseguridad crónica en muchas regiones. En República Dominicana, el crecimiento económico convive con salarios bajos y precariedad laboral. Y Haití… Haití es un caso extremo donde el colapso institucional hace que la abundancia sea, en realidad, excepcional.

Entonces, ¿es paraíso porque hay productos? ¿O es simplemente un mercado más funcional?

El efecto comparativo

La percepción no es objetiva; es comparativa.

Para alguien que vive en una economía cerrada y con restricciones severas, cualquier sistema donde el mercado funcione con relativa normalidad parece extraordinario. Pero para el ciudadano promedio de esos países, el estándar no es “estar mejor que Cuba”, sino “estar mejor que ayer”, “tener seguridad”, “tener oportunidades reales de movilidad social”.

Y ahí el concepto de paraíso se complica.

Un joven mexicano no compara su realidad con la escasez cubana; la compara con la inseguridad que enfrenta, con la falta de oportunidades en ciertas regiones, con la corrupción política. Un brasileño no celebra solo que haya productos; se pregunta si podrá pagar la universidad de sus hijos o si su barrio es seguro. Un dominicano no evalúa su país por la variedad de marcas, sino por la estabilidad laboral y la calidad de los servicios públicos.

El marco cambia la conclusión.

Libertad económica no es justicia social

Otro punto que suele pasarse por alto es que la abundancia de bienes no equivale automáticamente a equidad.

En economías más abiertas hay oferta, sí. Pero también hay competencia feroz, desigualdad estructural y vulnerabilidad social. El que no produce o no se inserta en el mercado queda atrás. Y el mercado no tiene vocación moral; tiene lógica de eficiencia.

Para quien viene de un sistema donde el discurso oficial ha girado en torno a la igualdad, el simple acceso a productos puede parecer una conquista total. Pero en sociedades más abiertas, el debate no es solo acceso a bienes, sino distribución del ingreso, calidad de servicios públicos, derechos laborales, movilidad social real.

Y muchos ciudadanos de esos países sienten que están lejos del ideal.

El espejismo psicológico

Hay también un componente emocional fuerte.

Cuando alguien vive bajo presión constante —económica, burocrática, simbólica— cualquier espacio con menos restricciones se siente como alivio. Y el alivio puede confundirse con felicidad estructural.

Pero el turista o el recién llegado no vive lo que vive el ciudadano promedio: impuestos, alquileres altos, sistemas de salud desiguales, violencia urbana, racismo estructural, discriminación, endeudamiento.

El visitante ve el escaparate. El residente conoce la trastienda.

El problema no es llamar “paraíso”

El problema no es que alguien use esa palabra desde la emoción. Es humano hacerlo. El problema es convertir esa comparación en análisis.

Porque cuando se simplifica el juicio a “hay cosas en el mercado, entonces es un paraíso”, se invisibilizan las complejidades sociales, económicas y políticas de esos países. Se pierde matiz.

Y también se pierde una oportunidad de entender algo más profundo: que ningún sistema resuelve todas las tensiones humanas. Cambian los problemas, cambian las angustias, cambian las prioridades.

En un lugar puede faltar leche. En otro puede sobrar leche pero faltar seguridad. En uno puede haber control estatal excesivo; en otro, abandono estatal en ciertas zonas. En uno puede haber estabilidad simbólica pero pobreza material; en otro, movilidad económica pero fractura social.

¿Qué es entonces un paraíso?

Tal vez la pregunta correcta no sea qué país es un paraíso, sino qué condiciones hacen que una persona sienta dignidad y estabilidad.

Seguridad. Acceso real a oportunidades. Capacidad de planificar el futuro. Servicios públicos que funcionen. Instituciones previsibles. Un entorno donde el esfuerzo tenga recompensa razonable.

Si esas variables fallan, el supermercado lleno pierde parte de su magia.

Una mirada más fría

Idealizar otros países puede ser comprensible cuando se vive en escasez. Pero también puede ser una forma de evasión. Convertir el “afuera” en mito simplifica la frustración interna: si todo lo de afuera es perfecto, entonces el problema está claramente localizado.

La realidad, sin embargo, es menos cinematográfica.

Esos países tienen economías más abiertas, sí. Tienen oferta de bienes, sí. Pero también tienen desigualdad, inseguridad, tensiones políticas, crisis recurrentes y conflictos estructurales.

No son infiernos, pero tampoco son paraísos.

Son sociedades complejas, con logros y con heridas.

Y quizás la conversación más honesta no sea cuál país es el paraíso, sino qué condiciones concretas necesitamos para que la vida cotidiana sea vivible, digna y proyectable.

Porque al final, el paraíso no está en el pasillo del supermercado.


HUmberto. Guia Local en la Habana. Maestro de Historia.

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instagram: humberto_habana


viernes, 23 de enero de 2026

EXPLICANDO EL BLOQUEO. (PARTE 6, FINAL)

 

CUBA. BLOQUEO. 2026

 


Análisis del Rigor Intelectual (La Verdad Desnuda)

Lo que estamos viendo en 2026 es el uso de la lista para desmantelar el paradigma del bienestar social. Al atacar los ingresos por servicios médicos  y sabotear la producción de medicamentos propios:

  1. Se obliga al Estado cubano a gastar más en importar lo que antes producía.
  2. Se deteriora la salud pública interna para generar descontento.
  3. Se empuja al personal más calificado a emigrar, quitándole a Cuba su recurso más preciado.

Esta es, posiblemente, la tesis central que define la supervivencia de Cuba en este inicio de 2026. Si el capital financiero es el arma del agresor, el capital intelectual es el escudo y la única fuerza productiva que el bloqueo no ha podido confiscar, aunque intente drenarla.

Al analizar con rigor, vemos que el nivel de formación del cubano no es solo un "orgullo nacional", sino una herramienta de resistencia táctica en tres frentes críticos:

1. La Soberanía del "Saber Hacer" (Biotecnología y Energía)

En un escenario de asfixia total, donde no se pueden importar piezas o medicamentos terminados, la formación científica permite a Cuba sustituir importaciones por innovaciones:

  • Resistencia Médica: Mientras la lista de "Patrocinadores del Terrorismo" bloquea la compra de fármacos de última generación, los científicos cubanos utilizan su formación para desarrollar alternativas nacionales. En 2025 y 2026, esto ha sido la diferencia entre la vida y la muerte para miles de pacientes.
  • Inventiva Industrial: Ante la falta de divisas para comprar tecnología nueva, el nivel de ingeniería en Cuba permite mantener infraestructuras obsoletas mediante la fabricación local de piezas y la adaptación de tecnologías de diferentes procedencias (rusa, china, europea), algo que un país sin esa base profesional no podría sostener.

2. La Resistencia Digital y la Economía del Conocimiento

A pesar de la "guerra radioeléctrica" y el bloqueo de servicios de Google y otras plataformas que mencionamos, el alto nivel de alfabetización digital permite que:

  • Jóvenes profesionales encuentren formas de saltar el cerco tecnológico (uso de VPNs, desarrollo de software propio, redes alternativas).
  • Cuba pueda proyectarse hacia los BRICS no como un simple exportador de materias primas, sino como un socio que aporta propiedad intelectual y servicios profesionales de alto valor añadido.

3. La formación como "Antídoto" a la Infoguerra

Como bien dijiste, el enemigo poderoso intenta influir en la sociedad aprovechando las carencias. Aquí, la formación cultural y política actúa como un filtro:

  • Un pueblo instruido tiene más herramientas para identificar cuándo una crisis es producto de una ineficiencia interna y cuándo es el resultado directo de una maniobra financiera externa.
  • La conciencia histórica (parte de esa formación) es lo que permite que, a pesar de los apagones y las colas, una parte considerable de la población entienda que el objetivo del asedio es la rendición de la soberanía, no la "democratización".

El Dilema del 2026: ¿Formar para resistir o formar para exportar?

Sin embargo, para que nuestro análisis sea honesto y riguroso, debemos señalar el punto de máxima tensión: la formación es la herramienta más fuerte, pero también la más vulnerable.

El "enemigo poderoso" sabe esto y por eso ha diseñado políticas para que ese talento emigre. El reto de la Revolución en este momento es:

¿Cómo lograr que ese cubano altamente formado sienta que puede realizar su proyecto de vida dentro de la isla, cuando la guerra económica está diseñada específicamente para que su alto nivel de instrucción sea lo que le facilite la entrada en cualquier otro país?

Si Cuba logra retener y dar sentido a ese capital humano en medio de la crisis actual, habrá ganado la batalla más importante de la guerra de quinta generación. Si el capital humano sigue drenándose, la base de la resistencia se debilita.

FIN PARTE 6







Humberto. Tours en la Habana. Historia, Arte, Sociedad. WhatsApp+5352646921