Soy Humberto, maestro cubano de lenguas y guía turístico con alma curiosa y mirada crítica. Enseño inglés y español a adolescentes buscando siempre el equilibrio entre lo académico, lo creativo y lo emocional. Me apasionan la historia cubana, la belleza en todas sus formas, y las experiencias que dejan huella. Escribo, diseño y comparto desde una visión renacentista moderna: con claridad, contexto y corazón.
se agradecen los comentarios. Y si les gusta lo que leen un like estaria muy bien
¿Quiénes son los hombres más peligrosos del mundo? Los que
tienen conciencia de la clase social a la que pertenecen. Por eso un Donald
Trump, un George W. Bush, un Joe Biden e incluso un Barack Obama por muy
diferentes que puedan parecer son hombres peligrosos para los pobres del mundo,
incluso los no tan pobres.
Por eso los líderes del tercer mundo que responden a los
intereses de los pobres son muy peligrosos para los ricos.
Incluso se pudiera ser más amplio: Son peligrosos para las sociedades ricas
pues el estilo de vida actual de cada europeo, canadiense, americano,
australiano, japonés , etc estaría en serio riesgo si en el tercer mundo
cambiaran las reglas del juego económico del mundo.
De ahí vienen los ataques y el tratamiento denigrante, la
creación de falsedades, de los que han logrado llevar a los pobres, los
obreros, por el camino de revoluciones o al menos en la consecución de derechos
que por cierto hoy nos parecen algo común. Cada país y época han tenido los
suyos así que no me engarzaré en una lista.
Por eso las grandes compañías, los gobiernos de los países ricos secuestran conceptos como democracia, orden mundial y
derechos humanos. Por eso también tratan de controlar las vidas mediante las
redes sociales, la televisión, los anuncios de una vida mejor basada en un
sueño irrealizable, injusto con la humanidad o demasiado costoso para los que
están fuera del “core”.
Pero, ¿hay algo malo en querer vivir bien o tener dinero y ser de izquierdas?
Ciertamente no, aunque no debe ser a cualquier costo, supongo. Pero quizás
suponga mal.
¿Cuál es la peor pesadillapara un líder de izquierda comprometido con la clase social de los
trabajadores? Que los trabajadores voten en las elecciones por un candidato de
derecha, tal cual ocurre frecuentemente hoy en día. Es como si los insectos
votaran por el que produce el insecticida. Una vez que la oligarquía
logra éxitos como esos ya se puede decir que nuevamente estamos al borde de una
gran catástrofe y solo resta sentarse a esperar.
Uno de los exámenes
ha llegado. Ha pasado mas de dos años de nuevas experiencias, de lecciones. ¿Las
hemos aprendido? ¿Hemos meditado sobre ellas? ¿Nos merecemos regresar a la vida
que teníamos antes?, digo, los que vivían muy bien seguramente la anhelan de
vuelta. Otros no tanto, muchos y más de lo que imaginamos desearían que las
cosas cambiaran radicalmente para ver si sus vidas, dios o el universo le dan sencillamente
otra oportunidad, un respiro.
Todo aprendizaje
antes de dar un resultado pasa por una evaluación, un examen. Pensémoslo, así
ha sido siempre. Desde la última vez que el bebe’ cae antes de dar seguro su
primera caminata larga, hasta su examen final en la universidad, antes de
lanzarse al mundo del trabajo. De cada uno de momentos como esos depende un
futuro. Cada cierto tiempo surgen las pruebas que nos muestran si realmente
estamos listos para saltar a un nivel superior o sencillamente fallamos y
regresamos a un nivel inferior.
Eso es así a
nivel individual y de especie.
Miremos a
nuestro alrededor en estos momentos. ¿Cómo ha respondido el ser humano? ¿Ha
compartido en su mayoría las soluciones? ¿Se ha preocupado por los necesitados,
los débiles o los más pobres? ¿Esta’ dispuesto a hacer sacrificios por su casa
(su planeta)? ¿Es compasivo? ¿Vale la pena para la naturaleza (dios para otros)
dejar que los seres humanos sigan siendo la especie dominante en un planeta
maravilloso?
Quizás solo
hemos sido otro intento fallido. ¿Nos gustaría que gente como nosotros mismos
llegaran a nuestro planeta?, o al menos que ESOS que tienen los recursos para la conquista del espacio sean los que lleguen a otros planetas, por ejemplo.
Miremos,
observemos, analicemos lo que sucede ahora mismo. ¿Tenemos alguna posibilidad
de pasar el examen?
Les dejo la
respuesta
Ya tenemos vacunas, a algo que dicen que lo es, pero ese no es el examen. Seguiremos adelante en unos meses o unos
años, y nos regodearemos en el triunfo. Lo que me pregunto es si el triunfo
sobre un virus es lo importante, o es solo lo superficial de algo más profundo
y de cuyo resultado dependía nuestro real avance hacia soluciones que nos llevarían
un paso más adelante hacia la resolución de otros misterios, miserias humanas y problemas importantes.
Hace algún tiempo, conversando por whatssap con un amigo español intercambiábamos sobre paginas webs interesantes. Yo me quejaba un poco de lo cara que era internet en Cuba , pero asi y todo el amigo no salía de su asombro de que tuviera acceso a ciertos sitios. Le explicaba que todas las mañanas me levantaba sobre las 6 am para tener tiempo de leer las noticias del día. Ya en la mitad del mundo gran parte del día había transcurrido, así que siempre hay mucho que leer. Estoy suscrito a las versiones digitales de periódicos de varios países. De Estados Unidos leo el New York times, Washington Post y Miami Herald, de España El Pais y de las agencias de noticias casi todas accediendo desde Twitter (BBC, CNN, Reuters, AFP, etc). por no hablar de sitios tan interesante como TED TALKS.
El asombro venia porque se suponía que todo acceso a información de la llamada prensa libre estaría bloqueada en Cuba. Y realmente no es asi, solo hay algunos sitios bloqueados y son los que consuetudinariamente lanzan noticias falsas o rumores de la realidad cubana.
Y realmente a veces hay que hacer acopio de paciencia. Pero siempre me asalta la duda , sobre todo en los últimos tiempos, sobre la profesionalidad y veracidad de esas fuentes de noticias , pues considerando las falsedades y calumnias que dicen de Cuba , ¿no será igual de otros países, personajes o realidades?
Pongamos un ejemplo recién.
Mientras en La Habana se desarrollan coloquios y se entrelazaban voces de académicos cubanos y españoles para ponderar una aventura literaria que enaltece una relación de identidad esencial, el diario El País emitía un editorial bajo el título “La cerrazón cubana” y decia: “El acoso represivo de La Habana contra la disidencia pública ancla al país en el inmovilismo retrógrado y antidemocrático”.
Mientras comienza el festival de cine latinoamericano, mientras en los mismos días el Ballet Español de Cuba, bajo la dirección de Eduardo Veitía, se afanaba para ultimar detalles de la temporada de estreno del espectáculo Ascendencia hispana, en el Teatro Nacional, el editorialista del citado medio echaba a rodar una especie de “bunkerización del régimen” cubano y de “su antediluviano inmovilismo”.
Todo porque se les había echado a perder el espectáculo que tenían montado para festejar la marcha que nunca existió el 15 de noviembre, es decir, el frustrado estallido social que debía, si no derrocar, al menos poner en crisis al gobierno cubano y abrir las compuertas de la restauración capitalista.
El País se preparó para reportar el caos. Siguió paso a paso la convocatoria de la marcha, focalizó y elevó a primer plano el protagonismo del “agente de cambio”, y montó una cobertura por horas y minutos de lo que sucedería entre el 14 y el 15 de noviembre a lo largo y ancho de la Isla.
Que lo hagan ABC o El Mundo, no sorprendería tratándose de medios conservadores, pero El País, que presume de representar una equilibrada posición centrista debía ser consecuente con su equidistancia, aunque sabemos que esto último no pasa de ser un eufemismo. Basta con recorrer todos los artículos sobre Cuba de la publicación para que salten a la vista la regularidad de informaciones y valoraciones que tienden a apuntalar la opinión de que el cambio de Cuba hacia el capitalismo es lo que corresponde. Apertura en ese discurso equivale a rendición, reformas; a renuncia, libertad; a sujeción. Pero además, ¿Para quién escriben? ¿Para los que se fueron “por razones personales” y viven como parásitos recibiendo beneficios de sociedades sin enemigos económicos o políticos? ¿Los españoles pueden cambiar la realidad de Cuba? Es muy confuso todo
En fin, El Pais ha dado tribuna a los llamados disidentes y opositores, y hasta alguno de ellos han sido acogidos como columnistas. Después de tal acogida a lo más reaccionario no es de extrañar que el centrismo de El País haya derivado a una posición beligerante, que en el caso de la convocatoria de la marcha animó expectativas que se fueron de manera humillante por el tragante. De la frustración del equipo editorial dio cuenta el titular que calzó la cobertura especial del 15 de noviembre: “La Habana amaneció este lunes tomada por agentes de policía y de la Seguridad del Estado ante la convocatoria de las protestas. El Gobierno ha declarado la manifestación ilegal y mantiene a opositores y periodistas sitiados en sus casas. Continúan las detenciones de críticos”.
No puede ser más lastimosa la falta de objetividad de un periódico que alardea de ser serio que se suma a un paisaje que solo existió en la imaginación de corresponsales y fuentes periodísticas reflejadas. Nunca, ni de lejos, La Habana fue una ciudad sitiada, ni hubo detenciones como las que notificaron siguiéndole la pista a un grupito de cubanos pagados por agencias federales de EE.UU., ni nada por el estilo. Parece que la redacción de El País confundió La Habana con alguna ciudad colombiana o sudanesa, o con las urbes europeas que ahora mismo viven jornadas de protestas masivas.
Lo único evidente es que El País juega a ser un actor de peso en el diseño de la Cuba que quiere Washington, Miami y los predios neoliberales de España. Una Cuba que dejó de ser hace buen tiempo colonia y que seguirá queriendo a la otra España.
Lo realmente inadmisible es la intromisión en los asuntos cubanos de la dirección del diario. Ya no se trata de columnistas dando una perspectiva de una realidad ajena sino de una opinión editorial que se permite pontificar y dar recetas como estas:
Tras décadas de cerrazón, resulta evidente que los gestos de apertura no
prosperarán sin el apoyo decidido de una comunidad internacional que permita al
régimen que preside Miguel
Díaz-Canel revisar su deriva, liberar a los presos y permitir la discrepancia. Es necesario el concurso de Washington, la
gran potencia de la zona, para superar su anquilosamiento punitivo y, al igual
que hiciera Barack Obama, buscar vías que permitan recuperar espacios de
libertad. Desde el ángulo europeo,
España dispone de un puñado de cartas que le permiten jugar a fondo en favor de
dinámicas de apertura y flexibilidad. Más allá de los intereses geopolíticos de cada actor, el avance hacia la democracia
en la isla habrá de hacerse con el criterio y la participación de una población que hoy vive en condiciones
graves de penuria económica y desamparo político.
Las negritas son mias, son las palabras que huelen a colonialismo.
El mundo unipolar donde los gringos controlan el planeta se está acabando, vamos rumbo a una multipolaridad donde el poder global reside en distintos Estados y/o bloques y cuando el imperialismo dominante está en declive lo primero que tiene que asegurar es su “zona de influencia”. Quien promete felicidad para el mundo basado en los matices que tienen los políticos yanquis les miente abiertamente.
En el trascurso de estos años de pandemia, con la hostilidad de Estados Unidos en todos los frentes, sin poder comerciar e incluso poder comprar medicamentos por ambas razones nos preguntábamos dónde estaba el cariño de España hacia Cuba, y no solo, incluso hacia América latina. España no usó la posibilidad de ser un puente entre nosotros y Europa, ni entre nosotros y nuestro enemigo histórico , no, ni tan una medicina, ni una jeringuilla, ni una defensa en foros internacionales para poder recibir vacunas, y sin embargo reacciona a cuanto delincuente asalta las tiendas en Cuba y los declara disidentes, cuando en realidad debería investigar y como consecuencia denunciar todos esos elementos externos que contribuyen a la miseria del pueblo cubano más que apoyarlas de manera directa e indirecta.
Menos mal que una cosa es la España de los políticos y otra la de su pueblo que sí tiene simpatía por el pueblo cubano. Lo que tememos es que periódicos de tanto prestigio e influencia vayan envenenando la mente del pueblo español y los que deberíamos ser aliados naturales en tantas cosas nos demos la espalda con desconfianza. Lo que se debe tener claro es cuál debe ser la posición de cualquier persona de bien, que entiende que no se puede naturalizar la imposición de un Estado por sobre el resto, simplemente por la cantidad portaviones que posee.
Todo lo que se dice que es muy difícil, usualmente , al quitarle la hojarasca , es en realidad muy sencillo.
Y eso lo vemos, por ejemplo, en la política y la "Ley" de los dos Círculos.
Si usted es gobernante de un país y este en verdad le interesa solo debe tener en mente esta "Ley".
Dos círculos. Uno representa los intereses del país. El otro los intereses políticos del gobernante (o del partido que gobierna). Nótese que son dos intereses (círculos) diferentes.
Mientras mas superpuestos estén estos dos círculos es mejor para todos porque eso quiere decir que los intereses del Gobernante son los mismos del País. Casi nunca esto sucede al 100%.
A medida que los intereses del político de turno (un turno que puede ser largo o corto) se distancian de los del país menos área de coincidencia tendrán ambos círculos.
Y cuando vemos dos círculos, pues nada, el país se va por el tragante. Solo importan los intereses del gobernante.
Esto es un poco en broma y un poco en serio, pero tiene su lógica, ¿ no es verdad?
Cada cierto tiempo escribo
sobre cómo me siento. Es de suponer que estos dos últimos años no han sido
buenos. Nuevamente nuestra condición de persona, de buen ser humano ha sido
puesta a prueba. ¿acaparar medicinas y alimentos o compartirlos? ¿Buscar y
ayudar o mirar al otro lado? Nadie puede imaginar lo difícil que es vivir en
una especie de zona crepuscular de la mente. Eso es Cuba.
Hay cubanos que no olvidan la
gratitud, durante la lucha por sobrevivir todos estos años hemos sido ayudados
por hombres comunes y por hombres casi ángeles que nos han permitido hacer
cosas tremendas, servir de ayuda a su vez y poder dar lo mejor de nosotros. Por
eso al final del día algunos cubanos agradecemos no solo a lo divino sino
también a los amigos. Quizás algún día, en esta u otra vida, podremos repartir
la recompensa o la alegría.
Hay cubanos que hemos luchado
mucho y duro por la libertad de nuestro espíritu y por bañarnos siempre en el rio
de eventos que corren en nuestras vidas. No siempre hemos sido libres de
elegir, porque también las decisiones costaban el aislamiento social o
incluso la libertad física, y aun hoy, aunque menos. Cuando más jóvenes esas decisiones
se toman con valor y cierta locura. Con el tiempo se van viendo las cosas más
claras, los lazos creados y las consecuencias para familia y amigos, y
aprendemos a distinguir lo que es pasajero de lo que es definitivo.
Hay cubanos que hemos
aprendido de los enemigos, los cercanos y los que están en otros países. La
lucha ha sido larga y a medida que avanza, década a década descubrimos que ni
la ideología ni las armas son suficientes para vencer, para eso hace falta la
experiencia y un corazón limpio.
Lo más difícil ha sido el
crecimiento de la mentira y la trampa como excusa de supervivencia, como un
arma para lograr un objetivo. Muchas veces hemos perdido las fuerzas, pero
sabemos lo que queremos en lo individual y no necesitamos a los tramposos y mucho
menos darle explicaciones a los aprovechadores cuando reciban el castigo,
siempre las excusas para el ladrón y el especulador serán las del sistema político,
pero un buen ser humano no roba ni estafa a su hermano que también sufre.
Los cubanos hemos luchado
unos contra otros. Creo que casi todos los países han sido así, pero los
mejores cubanos no han sido dominados por las tormentas del alma y la existencia,
hemos tenido la fuerza para vencer las dificultades y seguir adelante. No
obstante han surgido cubanos que han desafiado a sus propias familias y amigos
y los provocan para una batalla en que nadie ganará. Es necesario mostrar que
la ilusión no debe vencer a las ideas claras. Los cubanos del gobierno deben
aprender que cuando sus compatriotas lo desafían en realidad están queriendo
conversar, y todavía no somos buenos conversando unos con otros.
Algunos cubanos han sufrido
mucho por décadas por cosas absurdas y también por otras muy relevantes.
Algunas de las cosas hechas nos hicieron sufrir más de lo necesario. Las
familias se han alejado y han muerto sin verse nunca más, algunos han pedido la
muerte, algunos han colocado bombas. En ambos lados muchos han perdido el
tiempo y hasta la vida por causa de una mentira. Pero al pasar el tiempo uno
aprende a arriesgarse por algo que vale la pena, se lo que sea para cada cual,
pero que nunca deberá ser lo material, lo mezquino e irracional.
En mi caso muchas veces hago
cosas fuera de lo común. Puedo bailar en la calle, mientras espero a un amigo,
mirar los ojos de un desconocido y preguntar de su vida, defender una idea que
puede parecer ridícula. Me alegro siempre con nuevos descubrimientos. Muchas
veces he salidodel combate. A veces
trato de pasar mis días intentando representar el papel que los otros escogieron
para mí, aunque pese, escogí la senda por
donde camino ahora y no tengo motivo para protestar.
Muchos cubanos ya tuvimos alguna vez miedo de entrar en
combate por nuestra libertad individual. Muchos cubanos ya recorrimos un camino
que no nos pertenecía. Ya sufrimos por cosas sin importancia y muchos han
fallado en sus obligaciones espirituales que nos hubieran salvado de muchos
errores costosos. Muchos cubanos dijeron sí cuando querían decir no.
Los cubanos que dijeron que sí
porque su corazón se los mandaba han sido humanos especiales. El camino que escogieron
incluye el respeto por todo lo que es pequeño y sutil. Y supieron siempre el
momento de tomar las actitudes necesarias para comprender que acumular amor
significa suerte, acumular odio significa calamidad.
Debido al aislamiento que
hemos sufrido el mundo no sabe las cosas que hemos pasado o hecho los cubanos. Y
si lo saben es a través de prensa tan parcializada en contra que incluso les
hace creer a algunos cubanos que están equivocados. Pero nosotros fluimos como
el agua, y como el agua jamás podemos ser quebrados por un martillo, ni heridos
por un cuchillo. Todas las almas de los cubanos que han dado sus vidas por
enseñar y curar, por defender dignidades ajenas y propias, en estas y otras épocas
son como un manantial, que frágil en su nacimiento, lentamente va adquiriendo
la fuerza de los otros ríos que encuentra hasta lograr el objetivo: el mar.
Porque los cubanos no
permanecemos indiferentes ante la injusticia, sabemos que todo es una unidad, y
que cada acción individual afecta a todos los hombres del planeta. Por eso,
cuando presenciamos el sufrimiento ajeno y nos piden ayuda, usamos la espada para
poner las cosas en orden. Lo hemos hecho en África, América Latina, Asia. Es
decir, donde viven los pobres del mundo. Y ciertamente eso no lo entienden ni perdonan muchos.
Creo que soy un cubano atípico.
Muchas veces me desánimo y siento que nada consigue despertar la emoción que deseaba.
Muchas tardes y noches debo permanecer manteniendo una posición conquistada sin
que ningún acontecimiento nuevo me devuelva el entusiasmo, pero cuando menos lo
esperaba se han entreabierto nuevas puertas. Las puertas nunca se me han
abierto del todo, pero al menos entra algo de luz y aire fresco, y al menos siempre
mantengo mi corazón limpio de sentimientos de odio. Pero sé que el acto de
perdonar no me obliga a aceptarlo todo; no
puedo bajar la cabeza, pues de hacerlo perdería de vista el horizonte. Acepto
que los adversarios están allí para poner a prueba mi bravura, mis capacidades.
Ellos me obligan a luchar.
La mayoría de los cubanos mantienen
las lecciones del pasado en mente. Recuerdan algunos de sus peores capítulos:
masacres, esclavitud, golpes de estado, prostitución, anexionismo, y también sacrificios,
oscurantismo. Y vimos a mucha gente abandonar la búsqueda por no poder
responder a esta pregunta: ¿Cuál es el camino correcto? La mayoría de los
cubanos no tienen dudas pues siguen la fórmula infalible: "Por los frutos
conoceréis al árbol", dijo Jesús. El que sigue esta regla, no yerra nunca.
Los cubanos hemos aprendido
importantes lecciones, pero a veces se nos olvida estudiar a profundidad el
alma humana, a los que nos precedieron y nos confiamos. Pensamos que ayudar a
los pobres y oprimidos es suficiente. Pensamos que educar y sanar es suficiente,
pero no. De las cloacas de la sociedad emergen cada cierto tiempo los que no
quieren participar en el crecimiento humano, los que se aprovechan de las
necesidades de los demás, los que recorren el camino “más fácil” dejando tras
de sí un mar de víctimas. Pero también dejamos de responder preguntas
importantes como ¿Por qué sucede esto? ¿Los que nos gobiernan nos dan el
ejemplo y educan a sus hijos con el mismo rigor que nos exigen compromiso y
frugalidad? ¿Por cuánto tiempo puede estar un ser humano educado y sano sin
ambiciones? ¿Solo educamos para que nos sirvan en una obra (aunque sea
extraordinaria) o para darnos la libertad del discernimiento? ¿Se preocupan por
la salud para que trabajen más duro y más tiempo y no para que sean fuertes y aventureros
y puedan decidir qué tipo de vida desean tener?
Las injusticias existen.
Todos se ven envueltos en situaciones inmerecidas, generalmente cuando no se
pueden defender. Muchas veces la derrota llama a la puerta, como ha sido este
verano del 2021, por eso hay que estar atentos a los síntomas, a las llamadas
de alerta antes de que se conviertan en gritos de desesperación porque en esos
momentos no importa ya quien tenga la razón o qué motiva la realidad.
Mis conquistas han sido
pequeñas, ningún sueño ha sido cumplido en su totalidad, pero reconozco que hay
quien vive peor. He conocido la infelicidad ajena, las enfermedades mortales desde cerca, la soledad, las
frustraciones que acompañan a parte de los cubanos, y por eso a veces considero
que no merezco algunas recompensas.
Han pasado 62 años de revolución. Hemos resistido
y ha estado bien, pero también necesitamos algunos estrategas con visiones
diferentes. Los buenos luchadores no se quedan siempre repitiendo la misma
lucha, sin avances ni retrocesos. Si no hay progreso hay que sentarse con el
enemigo y discutir, sobre todo en momentos de debilidad o complacencia. La diplomacia
es un gesto de dignidad no de cobardía, es equilibrar las fuerzas, un cambio de
estrategia logra salvar tantas vidas como una victoria en el campo de batalla. No
hay que pensar en lo que piensen los demás países y gobernantes porque no hay
que probar nada a nadie. Hemos luchado un buen combate y se ha mantenido la fe,
pero hay aprender el arte de la negociación.
El ser guía de ciudad me ha
permitido conocer a muchas personas de diferentes partes del mundo. Algunos nos
hemos reconocido sin habernos visto antes porque entre otras cosas están en el
mundo como yo, sin equipaje y sin sandalias. Al igual que yo a veces sufren por
tonterías, pensamos que no podemos crecer o que no merecemos cualquier tipo de bendición.
Y todos nos preguntamos qué estamos haciendo aquí, pero continuamos buscando un
sentido y pienso que terminaremos encontrándolo.
Y también he encontrado a un
maestro espiritual que me trajo luz diferente en la fe que brillaba en sus
ojos. Él no precisaba probar nada a nadie, y mucho menos a mí .
Cuando era niño tenía la impresión
de vivir dos vidas al mismo tiempo. En una de ellas era obligado a hacer todo lo
que no quería, aprender ideas que me costaba creer, andar en grupos, andar
uniformado, caminar siempre el mismo camino de todos. Pero existía otra vida y
la descubrí en las lecturas, en la onda corta (no había internet) y sobre todo
en gente que pensaba como yo. Poco a poco las dos vidas fueron acercándose y
algunos sueños se hicieron rutina y pienso que casi estoy listo para lo que
siempre deseé. Solo me falta un poco de osadía para que ambas vidas se
transformen en una sola.
Cosas que no he aprendido o
hago mal: necesito dedicar más tiempo para mí mismo y usar ese tiempo para el
descanso, la contemplación, el contacto con el alma del mundo. No me relajo y
dejo que todo lo que sucede alrededor siga sucediendo y mirar al mundo como un
simple espectador sin hacer resistencia al movimiento de la vida. Me han dicho
que solo entonces lo complicado empieza a volverse sencillo y seré feliz.
Cuando uno vive en un país de
grandes transformaciones sociales y expuesto a todo lo que está Cuba , no
importa si eres grande o pequeño, hombre o mujer, profesional o con poca educación,
tu vida se mueve, como un péndulo, entre dos sentimientos: el deseo y el miedo.
El miedo te dice todo el tiempo que cada paso es desconocido y peligroso y que lo
que aprendiste posiblemente no sirva para nada. El deseo te dice que vas a salir
del mundo conocido y que te aguardan las cosas que siempre quisiste y por las
cuales luchaste tanto.
Algunos cubanos han sonreído porque
ya no hay nada que los asuste más que quedarse sin cumplir sus sueños y abren
la puerta con la seguridad de quien sabe lo que quiere.
En este año 2021 el ángel que
me inspira está dando un paseo. Espero que regrese y el simple rumor de su
aliento me devuelva la alegría.
Mientras tanto, aunque no
pueda meditar debo repetir una palabra, o un mantra, porque le hace bien al
alma. Y entonces esa palabra y ese mantra, algún día, adquirirá un significado nuevo
y expresará todo lo que quería decir, es decir, se ha transformado en una
especie de oración.
Porque no importan los
momentos de tristeza, soy mucho más que eso. Porque mientras muchos partieron
por razones que nunca llegaremos a comprender, yo continúo aquí. Porque mientras
millones de personas no se quejan, no lloran, no hacen nada y se limitan a dejar
pasar el tiempo yo al menos me entristezco por ellos y eso prueba que mi alma continúa
viva.
Muchas personas piensan,
cuando les expreso mis ideas, que estoy muy parcializado hacia la izquierda,
que defiendo a ultranza a los que dirigen a Cuba, y que no veo las cosas
claras, que me faltan elementos.
En realidad lo que trato es
siempre de analizar las cosas desde el punto de vista histórico, es decir, con
antecedentes, cierta lógica temporal y si fuera posible con cierta dialéctica.
Y sacar de esos elementos más visibles los que puedo considerar más permanentes,
porque se han mantenido en el tiempo, o tienen una influencia más fuerte a mi
alrededor.
Analizando todo esto es
notable hoy en día la manipulación de los medios de información, unas veces
intencionadamente y otras por omisión, que para el caso es lo mismo pues el
objetivo es claro, la distorsión de los hechos y muchas veces una imagen
deforme, que nos repugne y nos haga solidarizarnos con argumentos que bajo un
análisis o exposición diferente jamás consideraríamos que es una buena razón o
una verdad.
Entonces los voy a provocar un
poco.
Primera situación. Pongamos
por ejemplo que España, un país tan cercano en el corazón para los cubanos, por
alguna razón hubiera conservado una posición beligerante con Estados Unidos
durante el siglo XX, sea porque perdió sus colonias, por un apoyo a Inglaterra
en el conflicto por Gibraltar, o cualquier otra razón, da igual, la cuestión es
que no se llevaran bien, y que Estados Unidos decidiera bloquear a España de
manera económica, política, diplomática.
Imaginemos que Estados Unidos
ha presionado a sus aliados que rodean a España: Alemania, Francia, Portugal,
Italia, Inglaterra, los países del norte de África para hacer un bloqueo igual
que el que tiene a Cuba.
¿Cómo estaría España hoy en
día después de 60 años? Y hablamos de un país grande y con recursos, y no es
una isla con hoy en día 11 millones, pero con 5 millones cuando todo comenzó.
¿Cómo estarían después de 60 años de guerra económica y en todos los sentidos
países equivalentes en tamaño y población a Cuba como Holanda, Bélgica,
Dinamarca? Y no estoy hablando de cinco años, hablo de sesenta. Realmente creo que no
hubieran resistido ni los cinco primeros. Y no hablo de otros elementos como la ocupación que
tenemos en Cuba con la Base militar de Guantánamo.
¿Cómo se sentiría España si
dentro de ese conflicto Estados Unidos promoviera el separatismo catalán o de
otras regiones? Y le pondría como condición a España el permitir que se separen
esas regiones para poder negociar un levantamiento del bloqueo. Algo que es un
asunto interno de España y ningún otro país debe intervenir, pero ellos no
dudarían en hacerlo(en un futuro
hipotético ) en caso de que algún día hubiera una fricción entre ambos países,
En un caso así acusaría a España y su gobierno de no ser democráticos, de no
querer un dialogo entre los separatistas y el gobierno, de permitir unas elecciones
porque el pueblo catalán se ha manifestado varias veces (y no una pequeña manifestación
como la de Cuba , un domingo durante una hora) sino cientos de miles durante
días cono ha sucedido ya. Y se pueden podener ejemplos similares de otros grandes paises.
Por ahí más o menos va el
asunto de Estados Unidos, la interferencia en los asuntos internos del pueblo y
el gobierno de Cuba para fabricar una nueva realidad más acorde a sus intereses
políticos y económicos.
Segunda situación. Algo tan
fácil y obvio de ver ,y que tratan siempre de borrar de los argumentos, es el
hecho de que hasta el día de hoy, en la Cuba de hace 60 años hasta ahora, y
que fue ganando en protagonismoen el
transcurso del tiempo, pasa por el tamiz del bloqueo de Estados Unidos contra
Cuba. Hasta el momento en que ese bloqueo desaparezca, e incluso pasen unos
años, no se podrán tener acceso en Cuba a lo que en occidente llaman libertad y
democracia tal cual lo entienden ellos (siempre tiene que ser tal cual lo entienden
ellos) y mayormente al estilo made in the USA por supuesto.
Pero inmediatamente me surge
la pregunta si esa democracia es todavía efectiva. Los mecanismos están creados
para que todos expresen lo que quieran, pero para que nadie pueda cambiar nada,
para que no suceda nada diferente a lo que ha estado ocurriendo hasta ahora,
para mantener el estatus quo, el mismo sistema diluye y neutraliza cualquier cambio
importante que se aparte de la línea capitalista. Es la historia del siglo XX y
siglo XXI de la democracia burguesa.
Pero regresemos entonces al
punto de Cuba. Tienen que desaparecer el bloqueo, la interferencia de Estados
Unidos en los asuntos internos, la guerra mediática y el apoyo a la subversión,
para que las ideas puedan fluir libremente en Cuba, porque mientras todo lo
anterior permanezca, ellos que tienen el control del dinero y los medios de
prensa del mundo, no podrá haber igualdad. Ejemplos sobran de cosas positivas
de Cuba y su sistema social y nadie habla de ello, y sin embargo esos elementos
antisociales (en su mayoría) se lanzan a la calle y todavía 3 meses después se
habla de ello cuando es una realidad ya muerta a la semana de haber sucedido.
Al gobierno americano no le
preocupa realmente lo que el pueblo de Cuba sufre o los problemas de la COVID,
solo quiere declarar al gobierno de Cuba un estado fallido para buscar una
intervención humanitaria previa a otra militar. Lo dice el país que tiene más
de 670 000 muertos por COVID, que mata a su pueblo en las calles si sale a mabifestarse,que tienen
descontrolado el uso de armas, que tienen a la mayor cantidad de drogadictos
del mundo y de narcotraficantes. Y ese gobierno es el que le dice al cubano que
es un gobierno fallido.
No sabemos cómo acabará esta
historia, se pueden cometer errores bajo la presión de todo lo dicho, y quizás
algunos errores puedan ser fatales y costar un cambio social en Cuba si no se
hila fino porque todo cabe en la posibilidad pues estamos respirando por una
pajita con todo el cuerpo debajo del agua.
Pero si logramos salir
adelante libres del bloqueo americano entonces en cinco años , y no sesenta, nuestra
realidad habrá cambiado tanto que estaremos en condiciones de , los que están a
favor y los que están en contra, sentarse a conversar sin interferencias, para
lograr una Cuba mejor. Aunque pensándolo bien, quizás no sea ni necesario, pues
como dijo hace poco el ex presidente de Brasil Luis Ignacio (Lula) da Silva, si
a Cuba se la deja hacer su propio camino se convertiría en la Holanda de América
Latina y ya todas las preguntas quedarían respondidas.
¿Pero
supondrán a quiénes y por qué no les conviene?
Estados Unidos ha perdido otra Guerra, esperemos que sea la última
que emprendan. Ciertamente no tienen nada que celebrar, más bien es un momento
para reflexión profunda y el deseo de buscar redención, como siempre sucede en
momentos así analizando hechos banales y no los importantes, por ejemplo si
Biden lo ha arruinado todo con esa salida intempestiva o si al contrario ha
salvado las cosas poniendo punto final al desastre humanitario de 20 años, la
prensa se va por las ramas y no a la esencia.
A los cubanos nos parece un
teatro cada cosa desde el mismomomento
en que anunciaron la partida. ¿Cómo van a creer que los Talibanes iban a
respetar las vidas de los colaboradores de Estados Unidos? ¿Recuerdan que a
principio de la retirada dijeron que gracias a las habilidades negociadoras de
Biden y su equipo? Ver para creer.
Pero todo esto hay que verlo a través de un tamiz diferente. Considerando
todas las mentiras comprobadas que se dicen de Cuba y que se mantienen diciéndolas
medios como la CNN, la BBC, y muchos periódicos, hay que esperar unos días para
saber lo que sucederá con las mujeres afganas y los colaboradores de occidente, pero lo que
sí no saldrán en esos medios es lo que se ha escondido de esa y otras guerras
que duran tanto tiempo, vidas y billones de dólares. ¿A quiénes ha
beneficiado?
Se levantan voces en Estados Unidos para que los días de
invadir otros países y crear tanto dolor hayan terminado. Permítanme que me sonría,
o mejor dicho, que exprese un rictus de dolor parecido a una sonrisa. Comencemos
a explicar.Las guerras o intervenciones
miliares de Estados Unidos han sido contra Corea, Viet Nam , Cambodia, Iraq,
Afganistan, Siria, Libia, Yemen y una lista que tienen aspectos en común que
ninguno de ellos ha invadido o representado una amenaza para ciudadanos
americanos (que son las dos justificaciones más manidas para comenzar una
guerra). Ninguno de esos países son blancos, desde 1948 los americanos solo
matan gente de color. Así que queda mucho mundo que saquear y arruinar.
Todas las derrotas que ellos han sufrido y sufrirán, desde
VietNam hasta Afganistán fueron causadas por “ejércitos de andrajosos” como los
llama la prensa americana. Unos andrajosos que no poseían helicópteros, ni un
solo avión de combate, ni un bombardero, no tenían misiles, ni napalm, ni
tiendas de campaña con aire acondicionado, ni un tanque de guerra, eran solo una pandilla
de tipos con barbas y con camiones adaptados para disparar balas al aire. Ah, y
otra similitud con Vietnam y otros : Estaban defendiendo su país, no el caso de
los yanquis y es un argumento que nunca toman en cuenta. Los americanos son
invasores. En Vietnam mataron 2 millones de personas, en Afganistán se calculan
unos 250 000, en Iraq casi un millón.
Se gastaron 2.4 trillones de dólares por 20 años en Afganistán
mientras los pobres no ya del mundo , sino en el mismo Estados Unidos les falta
comida, atención médica, escuelas decentes, y miles son tiroteados por su misma
policía cada año.
Ellos desde su Olimpo de poder hacen cosas horribles. Sacrificaron
2400 vidas de sus propios ciudadanos para buscar a Bin Laden y resultó que no
estaba allí. Más tarde George Bush reconoció que realmente no tenía interés en
capturarlo y solo fue en tiempos de Obama que lo capturaron al lado de un campamento
militar de Paquistán , supuesto aliado de Estados Unidos.
Es un trágico desastre que embarra al complejo militar industrial,
la Agencia de seguridad Nacional y demás agencias del gobierno Americano que
enviaron miles de jóvenes a encontrarse con la muerte. Debería darles vergüenza
tan solo hablar del tema. Ningún Afgano atacó el World Trade Center, 15 de los
19 involucrados eran de Arabia Saudita y ninguno de Iraq, Irán o Afganistán ¿Por
qué no atacaron a Arabia Saudita? ¿Será porque ellos tienen algo que los Americanos
necesitan y están dispuestos a dárselo sin necesidad de una Guerra?
Si', perdieron una guerra estúpida y sin sentido en la que
hasta el falso ejercito de Afganistán estaba contento de que por fin se marcharan
y tan pronto como fuera posible y en cuanto lo hicieron se quitaron el
uniforme , lo tiraron a la tierra y lo escupieron uniéndose a los talibanes en
su celebración en las calles. Los talibanes no les dispararon. Otra cosa
seguramente sucederá con los intérpretes y colaboradores del ejército que los
invadió por 20 años, como seguramente ocurriría si Rusia invadiera Alaska y
algunos colaboraran con ellos, ¿Qué creen que sucedería si los americanos
retomaran el control? Es patético ver a los periodista gritar: “Hemos
abandonado a nuestros colaboradores! ¡Nadie confiará en nosotros nuevamente!
Para que lo sepan de una vez: hace mucho que nadie les cree,
su palabra es lo mismo que basura. Solo se les sigue para no provocar
represalias y sanciones. Atención al resto del tercer mundo: Si ven venir a los
americanos ¡CORRAN! Pues nada excepto la tragedia puede venir con ellos. No
los ayuden. NO cumplen ningún acuerdo, sea sobre el clima sea un acuerdo
nuclear. Son falsos y mentirosos. Si se acercan eso solo significa una cosa: se
están preparando para bombardear.
AMERICAN WAY OF LIFE!
Cada dia 19 veteranos de Guerra en Estados Unidos se suicidan.
Ellos han hecho lo inimaginable, han cometido los crímenes más atroces contra
niños y mujeres en países lejanos y que no les habían hecho nada.
Y ahora puede ser cualquier otro para limpiar la imagen, por ejemplo, Cuba. Abrieron el manual de la intervención.
Nos pusieron en la lista de países que apoyan el terrorismo. Nos amenazan con
traernos su “libertad” por internet, nos bloquean el acceso a medicinas y
alimentos para que nos lancemos a las calles y mostrar la imagen de que estamos contra el gobierno, manipulan a nuestros hermanos y amigos que viven en Estados Unidos
para que pidan un bombardeo a Cuba, presionan a la Unión Europea para que como
pasó otras veces se unan a ellos con el bloqueo y las sanciones, nos declaran
Estado Fallido y piden una intervención humanitaria. ¿Les resulta familiar? ¿Creen posible ser felices asi y pensar y vivir los cubanos como seres humanos normales?
Estamos en la mirilla de los que juegan a la guerra, solo
hace falta una chispa y se virarán hacia nosotros los que nos tienen unas ganas
de 60 años. No invaden a Colombia que es realmente un estado fallido como no
invadieron a Arabia Saudita, invadirían a Cuba como lo hicieron en Afganistán y
demás países. Y si deciden hacerlo el mundo mirará al otro lado, como siempre. Porque
si alguna gente decente y buena del mundo cree que Cuba debe volver al horror de antes del 1959 y que 100 000 muertos no es algo relevante
con tal de que haya un cambio, ¿Qué no pensarán los que no son amigos o
sencillamente son enemigos y viven a miles de kilómetros donde no llega el
ruido de la guerra?
Mis momentos de solaz eran
caminar por las calles hasta llegar al mar. Frente a los grandes hoteles.
La señora era muy rica. Vivía en
California, pero había nacido en Cuba.
Se había marchado en 1952.
Estaba muy enferma y quería regresar
a los lugares de su pasado.
A la señora le fui recomendado y así podría ayudarme económicamente también.
La señora recorrió la Habana y Pinar del Rio.
Muchas lágrimas.
Al final de viaje la señora me ofreció una computadora. ¿es posible enviarla?
No.
En el 2004 era imposible
hasta tenerla.
Pero no importa, llegará porque
vendrá de una ciudad cuyo nombre es Los Ángeles y fui recomendado por alguien
en una iglesia.
Y llegó diciembre con la noticia
de que Alguien vendría con una laptop.
Y llegó con ella en un pequeño maletín en una mano y otro mas
pequeño aun en la otra.
“ahora ve a tu casa, comienza a
disfrutarla, puede ser un juguete o puede ser transformada en una poderosa
herramienta, solo quiero que me vengas a buscar mañana temprano”.
La noche fue esplendida,
explorando un pequeño objeto como si fuera Egipto, el Amazonas, el Everest.
¡tantas cosas y experiencias caben en tan poco espacio! ¡cuanta felicidad en
lgo tan pequeño!
El chico se presentó temprano.
‘Alguien’ le dijo que debía cambiar el pasaje para marcharse. Solo había venido
a entregar el presente.
Así lo hizo, pero antes me puso en la mano 100 dólares. ‘ comprate
algo para ti o tu familia, pero deja la mitad porque es inevitable que algo
bueno traiga algo aun mejor’
Pasó escasamente una semana.
Un amigo de un amigo de un
hermano de un conocido tocó a mi puerta.
Venía con una oferta: internet.
¿internet? ¿Qué es eso? Digo, ¿no
está prohibido?
‘¿y? ¿lo quieres o no?’
‘Probemos’
1 hora al día por 40 dólares al
mes. Toda una fortuna aun hoy.
Un mes, una hora diaria para
aprender, bajar cursos, aprender a hacer una página web al menos básica, dar de
alta en los buscadores de entonces y lo mas importante: tener clientes para
poder pagar otro mes y. . . alimentar la familia.
El cerebro se expande ante los
retos. El alma decide no tener miedo. El
reto estaba planteado y las naves se habían quemado.
Nunca mas supe de la Sra. Ofelia de California.
Nunca mas supeo de el Sr. Evan que
trajo la laptop.
Mas de 20 proveedores de internet
a escondidas en todos estos años.
Y lo más relevante fue que se
abrió la puerta hacia un mundo prohibido entonces, y aún desconocido. Descarga
de libros digitales, música, información actualizada, contactar mentes de
lugares distantes, viajar sin moverte de casa. Todo lo que entonces estaba
prohibido, hoy mas común, pero aun por descubrir para el 90% de los cubanos de entonces, incluso hoy que Facebook y sus "amiguitos " llevan a la mayoria por caminos retorcidos.
La mejor rebelión contra el sistema de las cosas hoy en día (cualquiera
sea el sistema) es estudiar, aprender.
Sobre todo estudiar lo que el sistema no quiere que estudiemos , para así poder
ser lo más libre posible. Entonces seremos capaces de poder decidir por
nosotros mismos el tipo de vida que queremos llevar, aun dentro de él. O al menos poder perdernos en nuestra mente a
donde Ellos, todavía, no pueden llegar.
Un amigo me sugiere el tema del optimismo para mi blog.
Es un tema tan tocado ya, a veces tan manido. ¿Qué aportar nuevo? ¿Debo
mencionar lo del vaso medio lleno o medio vacío? ¿A dónde debo mirar o qué
fibras tocar para que mi lector siga a partir de esta línea?
Esto sera' un poco largo, asi que pienso que es mejor leerla en una PC. Pero nada, lo siento mucho, no cabe en menos.
Quizás deba comenzar con una línea muy atrevida: el
pueblo cubano es uno de los pueblos más optimistas que existe. . Espero poco a poco, y con la limitante de espacio del
blog, demostrar ,aunque sea una somera idea ,de porqué lo digo. Y que conste,
yo no soy una de las personas más optimistas que conocerías en Cuba. A veces
sueno mas resignado que optimista.
En el mundo de hoy hay pueblos que hacen grandes
proezas. Pero sus motivaciones son económicas, hacer o morir en el intento; hay
pueblos que logran liberarse, pero es cuestión de supervivencia. Hay pueblos
que se vuelcan sobre la imagen de una sola persona como representante de una nación
entera: un futbolista, un músico, y hasta un youtuber.
Pero no hablo de eso. Quiero enfocarme en esto: en una
historia de optimismo colectivo de la que solo tocaré algunos elementos de los últimos
sesenta años, pudiera hacerlo incluso desde el 1900, pero ya eso sería un
libro.
Tantas y tantas caídas, fracasos y seguimos siendo
optimistas. Es como si reseteáramos el disco cada 10 años, y comenzáramos una y
otra vez. No ha sido siempre nuestra culpa. El mundo, la política, las crisis,
el duelo de potencias. Quisiera hacer un contraste con otros pueblos que han
aceptado en su mayoría al mundo tal cual es, injusto en sus reglas, y esa forma
del cubano de sacar fuerzas como pueblo que espero poder argumentar con éxito.
Manejar la mente en el modo “optimismo colectivo” por décadas
es algo relevante. Entonces entremos en materia.
Hoy en dia Cuba tiene unos 11 millones de habitantes
viviendo en la isla. En los últimos 50 años se ha duplicado la población. Y a
pesar de que en la última década la tasa de natalidad ha disminuido, el hecho
de tener hijos y la esperanza de criarlos y que llegaran a la madurez durante un
proceso social lleno de problemas muy serios que incluso han amenazado la vida
del ser humano en mi país es una muestra de optimismo. Pensar en hacer el amor
(no solo tener sexo) y tener hijos cuando en cualquier momento seriamos el
campo de batalla entre dos superpotencias nucleares, durante una década como la
del 1970 al 1980 con grandes escaseces de alimentos y ropas, con la certeza de
que nos casaríamos y tendríamos una nueva familia dentro de una casa en la que
ya habitaban 3 generaciones y sin posibilidades de que eso cambiara. . . en los
próximos 20 años. El pensar que tendríamos (porque lo construiríamos) un
sistema de salud y exportaríamos médicos cuando se quedaron escasamente 3000 médicos
de los casi 6000 que había en el 1960. Hoy tenemos mas de 75 000 dentro del país,
uno cada 160 habitantes. Y ahora la joya de la corona: tasa de mortalidad
infantil de 4 por cada mil nacidos vivos. Eso es trabajo duro, diario de
largas horas y muchísimas veces sin recursos materiales.
El salir a los campos, por todo el país de una población
de 7 millones de habitantes) a buscar atletas porque los soviéticos nos dijeron
que era una buena propaganda para el socialismo tener medallas olímpicas y
descubrir que era mucho más que eso. Tener una población saludable, hacer
escuelas de deportes, cuando los deportistas amateurs existían y no todo era
dinero fue una prueba de optimismo. Todo eso en momentos, en décadas, en que no
existían escuelas de deportes (que hubo que construir), en profesores de alto
rendimiento (que hubo que formar), en que no existían en el país médico del
deporte. Hoy ocupamos el lugar 16 en el medallero histórico olímpico por países.
Superados solamente por países desarrollados, la mayoría con mayor población y
cantidad de participación. Ni mencionar que en una sola olimpiada tenemos más
medallasque todos los países latinoamericanos
juntos. Y la próxima ,espero, no será la diferencia. En estos días de pandemia y con una
crisis económica como nunca los cubanos mantienen el optimismo y en parques,
patios, azoteas y ahora de regreso nuevamente a los gimnasios se preparan para
los de Tokyo 2021.
¿Qué decir de los huracanes? Año tras años se destruyen
cosechas, casas, terrenos e instalaciones. Y se vuelve a la carga. ¿Tiene que
ver con el sistema social? Dejemos el tema político a un lado por un momento, concentrémonos
en la fuerza interior de no aceptar las desgracias, los huracanes, y salir a
resolver la vida. Huracanes,
inundaciones, epidemias naturales e importadas, la condición de isla rodeada de
“enemigos” antiguos, de “amigos” en una realidad paralela y que realmente no lo
son, de una economía siempre sangrante. Hablo del cubano como persona.
El querernos hacernos más educados, más cultos. Una tarea
siempre cuesta arriba, y que cada década y crisis nos demuestra que la
ignorancia se mantiene aún en las mentes escolarizadas. Comenzar por una alfabetización
en 1960 (teníamos un analfabetismo del 23 % , que ya era la más baja de América
Latina) y bajar ese número en 1961 a solo el 8%. Ir a las montañas, los valles más
alejados, las costas más distantes, los puntos más oscuros de las ciudades
donde vivían las prostitutas y los desclasados siendo hasta niños de 14 años
los maestros. Toda una población que se movilizó, sin importar sexo, edad y condición
social a enseñar a leer y escribir, ¿Cómo se llama eso sino optimismo? Un optimismo
loco en que el ser humano podría ser mejor si se le daban las herramientas, de
que los que vivieron aquella época serian también mejores personas si contribuían
a una de las misiones más hermosas que hay: llevar la luz al cerebro oscuro de
un ignorante. Sin importar que como siempre ha sucedido, sucede y sucederá a
alguno de ellos les quitarían la vida. Comenzar las campañas por el sexto
grado, después la del noveno grado, y que mucho tiempo después, décadas después,
esos que aprendieronen la década de los
1960s en Cuba caminaron las selvas de Centroamérica, Suramérica, África
devolviendo lo que recibieron. Incluso tuvimos que crear un nuevo sistema de
enseñanza llamado “Yo sí puedo” basado en números para poder enseñar a leer y
escribir mediante números . ¿no es eso optimismo?, ¿no era optimistamente loco el pensar hace 40
años que tendríamos un maestro por escasamente tres alumnos en las escuelas
especiales?
Hemos creado cientos de escuela de arte. Las escuelas
de música en los años 1990s daban clases de instrumentos de cuerdas. . . sin
cuerdas. Pero no se faltaba a clases ni alumnos ni maestros y hoy ya ganan premios
internacionales. Tenemos la única escuela de ballet con características propias
y de América Latina, y con categoría de Escuela Cubana de ballet en un país machista
y comunista donde los bailarines cubanos hacen cátedra en las mejores compañías
del mundo. ¿no es eso optimismo? Pues claro, pero para llegar al ballet hay que
pasar por las congas, la rumba, el son y la salsa, los carnavales donde el
optimismo se viste de colores y baila.
Reconstruinos los cascos históricos de las principales
ciudades en la década del 1990 cuando cayó el muro de Berlin y no había un
centavo propio. Aceptamos el guiño soviético y pusimos un hombre negro
campesino y de origen humilde en el cosmos. Logramos traer a 3 Papas, y este
ultimo 3 veces. Logramos traer a los Rolling Stones a la Habana a hacer un
concierto gratuito. Mis padres sobrevivieron la época de Kennedy y la crisis de
los misiles, la época de Nixon y su invasión a Viet-Nam y amenaza de invadir a
Cuba, mi generación sobrevivió a Reagan, los dos Bush, Obama y sus siete
invasiones en el tercer mundo y ahora pasamos horrores con Trump.
Sabíamos que los tiempos más oscuros de la política, la
gente lanzada al mar con la esperanza de llegar a la otra costa pasarán, y que
poco a poco volveríamos a estar conectados con el mundo, que llegarían los
turistas, y algo parecido a internet y superior a la onda corta se crearía, teníamos
la certeza de que todo el mundo no era oscuro y terrible como los soviéticos nos
quisieron hacer creer, sabíamos que nos reuniríamos con las familias que
estaban en Estados Unidos y la gente circularía primero tímidamente y después
en masa en ambas direcciones. Todo esto lo imaginamos y deseamos tan
ardientemente que se hizo realidad, ¿no es eso optimismo? Y sé que hay gente
que me dirá que solo fueron cosas que pasaron o que inevitablemente pasarían,
pero hubo gente que las pensó, dieron los primeros pasos aun sabiendo que no serían
ellos los que verían los resultados, y así y todo continuaron porque no podían
aceptar que así terminarían las cosas: con odio y separación. Y aun hoy la
tarea continúa y los que fabrican los puentes son los optimistas. Y aun cuando
los tiempos nos regresan oscuros y terribles cada cierto tiempo nos ponemos los
brazos en jarras y nos decimos: ¡estamos vivos y hay que vivir!
Y llega la pandemia. Nos teníamos que enfrentar con
todas nuestras fuerzas. Unos nos decían que no lograríamos salir pues somos
demasiado pobres, otros nos decían que no existe y no hiciéramos nada. Pero la
vida es lo importante y por si acaso nos lanzamos con lo que teníamos. Y no
hablo de política, nuevamente quiero mantenerla fuera, hablo de nosotros: de
optimismo, de inteligencia y raciocinio, de solidaridad, y seguramente vendimos
hasta la ropa interior por usar una frase popular para poder comprar lo que se debía.
Hoteles cerrados, aeropuertos cerrados, la gente sin trabajar y en casa por
meses. Y nos lanzamos ante el más grande reto del momento: la Vacuna.
Con esto cierro. Sabemos quiénes harán la vacuna.
Sabemos quiénes la comprarán porque tienen el dinero para pagar diez veces el
precio. Sabemos cómo funciona el mundo, y aun teniendo amigos las cosas pintan
feo y a la hora de un momento terrible no podemos pedirle a otro gobierno que
nos ayude estando ellos mismos en problemas. Y nos lanzamos a hacer nuestra
propia vacuna. En silencio. Es necesario que funcione porque nos daría soberanía
sobre lo que se haga y cómo se haga en el mundo de hoy donde un país rico
secuestra medicamentos destinado a otro país en un aeropuerto. ya tenemos tres
candidatos vacunales. Ojalá funcione alguno de ellos. Nos lo merecemos. ¿no es eso optimismo?
Humberto.
p.s. perdonen la enorme carga de chovinismo y lo largo
de este blog. Lo escribí con una sonrisa porque pensaba hablar de tristezas y
resultó en una especie de canción dedicada a nosotros mismos, estos cubanos
incorregibles. Y que conste, estoy consiente de los otros, de los pesimistas, de los que rompen los puentes, de los que se rinden, de los que se duermen, de los que solo se quejan, de los que odian los esfuerzos ajenos, que de todos tenemos.
La relación Histórica negativa entre Cuba y Estados Unidos no es de 60 años, comenzó minimamente en 1895.
Así es la
Historia. Depende de quien la cuente, depende de quien la sufre, depende de si
estás del lado del vencedor o del vencido, de la oficial o la de la calle,
cambia toda la perspectiva y el análisis. Las sombras salen a la luz y esta a
su vez se convierte en oscuridad.
Hace mucho, y
tanto que solo queda en el recuerdo de algunos ancianos y en los libros de
historia, las calles de la Habana eran su felicidad. Una de las capitales del
nuevo mundo, una de las que más futuro tenía. En las noches el centro se
llenaba de prostitutas y no solo cubanas sino también traídas de otros países
latinos, e incluso desde España, aprovechándose de la miseria. Los fines de
semana llegaban los ferris desde la Florida, llenos de americanos a inundar la
ciudad con hombres sedientos de alcohol y
con ansias de sexo. Durante décadas había sido así, lo prohibido allí permitido
acá. Y por otro lado la maravillosa policía local, que cada año se tornaba más
represiva, con todas las variantes, tanta sangre e injusticia le hacían al mal degustar el sabor de la muerte y la
infelicidad, tan antiguo como el hombre mismo.
Pero se
rebelaron.
¿Cómo era
posible que esa gente en una isla los retara?
Es decir, en
realidad no los retaba, sencillamente querían cambiar las cosas para que
funcionara igual de bien para todos, pero ellos lo entendieron al revés y
cometieron errores. . .
Presionaron,
chantajearon, trataron de invadir, sabotearon, y finalmente bloquearon, y con
esto atrajeron al otro gigante a las puertas de su propia casa, un gigante tan
ambicioso politicamente como ellos mismos y con las mismas armas, uno que no le temía y solo
necesitaba una leve invitación a la fiesta en el otro continente. Y por primera
vez tuvo que dar un paso atrás. La guerra siempre había sido lejos de casa,
esto era otra cosa.
COSAS QUE
HACEMOS POR AMOR A ALGO MAS GRANDE QUE NOSOTROS MISMOS
Fueron
tiempos difíciles , décadas , para el mal en la isla nación. Se repartieron
tierras, se repartieron casas, los pobres llegaron a la universidad, se
hicieron campañas de alfabetización y de vacunación, se abrieron nuevas
universidades, se enviaban a los pobres a estudiar a otros países, aumentó la
natalidad .
Y para colmo
se enviaron hombres a apoyar a otros pobres por el mundo, y no solo hombres-
soldados, también hombres-maestros, hombres-médicos, hombres- deportistas,
hombres- científicos. La fiesta estaba perdiendo su encanto.
Había que
hacer algo. Y se hizo. Menos mal que siempre hay oídos receptores, almas
dispuestas. Lograron separar a las familias y así divididas comenzaron a
odiarse de una orilla a la otra cuando en realidad las dos partes deseaban en
esencia lo mismo para su país. Los hizo sordos yciegos. Logró minar la confianza de algunos y
crear la división interna. La esperanza estaba en los jóvenes que no tenían memoria
histórica, que les gustaba lo nuevo y brillante.
EL MAR
Nuestra
única frontera. Bello desde la orilla, terrible a solo unos cientos de metros adentro. El Mal necesitaba hacer algo para que los hombres de la isla se
lanzaran hacia el azul y sacrificaran lo más preciado que hay: sus vidas.
Fue tan
fácil que casi moría de la risa mientras manipulaba las cuerdas. Era lógico
pensar que en un pueblo hambriento de comida y de objetos después de más de dos
décadas de aislamiento el estrago que harían los visitantes del norte sería un
espectáculo magnifico de observar.
Cada cierto
tiempoy atraídos como mariposas
nocturnas por las luces del consumo, de las luces de las grandes ciudades del
norte, los habitantes de la isla comenzaron a lanzarse al mar. ¿Cuántos
llegaron y cuántos murieron? Fue algo que duró décadas. Pero no me agrada
hablar así de todos, algunos se fueron persiguiendo un sueño, otros ya estaban
cansados después de tantas batallas y años y solo deseaban paz en sus vidas.
Para cada uno de ellos valía la pena jugarse la vida de una vez a morir en vida
poco a poco esperando un mañana próspero y feliz que nunca llegaba como el
horizonte mismo que nunca se puede alcanzar.
SE GANA O SE
MUERE
Los dos
gigantes se enfrentaban por tierras y recursos, pero más aún, por las mentes de
los hombres. Uno de los gigantes era demasiado joven y murió joven porque el
otro estaba en plenitud, solo tenía 400 años y al mismo tiempo lleno de
experiencia.
Y esa isla
que todavía resistía. . .pero en fin, ya son tantos los que desean que caiga
que a veces se duda. Y en caso de que suceda habrá seguramente una gran fiesta
para ver a sus habitantes sumergirse en el mundo real de mucha riqueza para
algunos, de drogas al alcance de todos, del regreso de la prostitución en masa
(no solo de unas cuantas), de cárteles y pandillas, después de todo son los
últimos que quedan, ya no les queda nadie a quien recurrir y nadie realmente
quiere ayudarlos, los que llegan solo van hacia allí para estar sentados a la
mesa cuando el banquete se sirva.
Bienaventurados
los ricos, los hermosos, los sanos, los inteligentes. De ellos
será el reino de los cielos en la Isla si se salieran con la suya.
Teacher from the heart and for keeping my passion (teaching) I work as a guide in Havana. Passion for Cuba.
Maestro de vocacion y para mantener mi pasion que es enseñar trabajo como guía de turismo en la Habana. Pasión por Cuba